Un campo para la estrategia

Manuel Piñero BAJO PAR

DEPORTES

08 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El buen momento de Tiger Woods, el triunfo de Phil Mickelson en el Open Británico y el regreso del Campeonato de la PGA a un campo histórico y sensacional como el de Oak Hill dan un enorme interés al torneo. El último major llega esta vez con muchos alicientes.

Tuve la oportunidad de ejercer como vicecapitán del equipo europeo de la Ryder Cup en Oak Hill en 1995. Se trata de un campo antiguo, tradicional, magnífico. En otras ocasiones en las que ha acogido grandes, se presentó con un rough bastante alto. Es un recorrido con greenes pequeños y en el que resulta importante mantener en todo momento la bola en juego. En ese sentido, quizá sea más favorable para jugadores conservadores y que sepan aplicar la estrategia para elegir adonde mandar la bola.

Tiene algunos hoyos emblemáticos Oak Hill, el 18 con un green en alto resulta complicadísimo pese a no ser muy largo, y si no colocas la bola en la calle, estás muerto. En el 15, un par 3 precioso, recuerdo que se hicieron dos hoyos en uno en aquella Ryder de 1995.