Un campo para la estrategia

Manuel Piñero BAJO PAR

DEPORTES

El buen momento de Tiger Woods, el triunfo de Phil Mickelson en el Open Británico y el regreso del Campeonato de la PGA a un campo histórico y sensacional como el de Oak Hill dan un enorme interés al torneo. El último major llega esta vez con muchos alicientes.

Tuve la oportunidad de ejercer como vicecapitán del equipo europeo de la Ryder Cup en Oak Hill en 1995. Se trata de un campo antiguo, tradicional, magnífico. En otras ocasiones en las que ha acogido grandes, se presentó con un rough bastante alto. Es un recorrido con greenes pequeños y en el que resulta importante mantener en todo momento la bola en juego. En ese sentido, quizá sea más favorable para jugadores conservadores y que sepan aplicar la estrategia para elegir adonde mandar la bola.

Tiene algunos hoyos emblemáticos Oak Hill, el 18 con un green en alto resulta complicadísimo pese a no ser muy largo, y si no colocas la bola en la calle, estás muerto. En el 15, un par 3 precioso, recuerdo que se hicieron dos hoyos en uno en aquella Ryder de 1995.

Hierros medios y cortos

Tiger hizo una exhibición espectacular la semana pasada, pero los majors son otra cosa por la presión y demás ingredientes que conllevan. Las sedes de la PGA no suelen prepararlas tan complicadas como el US Open, sobre todo desde el tee de salida. Esa circunstancia puede ir le mejor a Woods que, en todo caso, va a estar en la pelea por el gran momento que atraviesa. El recorrido no es muy distinto al de Firestone, clásico, antiguo, con greenes pequeños, no demasiado largo. Tiger no estará forzado a jugar muchos drivers de salida. Es un campo para un jugador de hierros medios y cortos. Así que aquel que esté fino en el tiro a green estará bien en la pelea.

Junto a Tiger, aparecerán otros jugadores con mucha experiencia. A Mickelson le gusta arriesgar mucho y quizá el campo de Oak Hill sea más propicio para golfistas conservadores que coloquen mucho la bola.

En estas condiciones que apuntamos, Miguel Ángel Jiménez puede crecerse en el Campeonato de la PGA, aunque no parta entre los candidatos al título. También podríamos ver en puestos interesantes a Gonzalo Fernández Castaño, con un juego idóneo para competir bien. Para Pablo Larrazábal y Rafa Cabrera se trata de un recorrido complicado, mientras que Sergio García no anda muy fino últimamente y no transmitió grandes sensaciones en las últimas semanas.