David Veilleux mantiene el liderato tras la segunda etapa de la Dauphiné Liberé
03 jun 2013 . Actualizado a las 17:59 h.El italiano Elia Viviani (Cannondale), un corredor procedente del ciclismo en pista, se mostró superior al esprint para ganar la segunda etapa del Dauphiné, disputada entre Châtel y Oyonnax, de 191 kilómetros, en la que el canadiense David Veilleux (Europcar) mantuvo el liderato.
Viviani, de 24 años, no dio opción a sus rivales y remató el buen trabajo de su equipo en la preparación de la llegada. El ciclista transalpino levantó los brazos en su primera victoria en 2013, por delante del belga Gianni Meersman (Omega) y del francés Tony Gallopin (Radishack), con un tiempo de 4h39:15.
Una jornada complicada en los últimos 70 kilómetros con 5 pequeños puertos que no evitaron la llegada masiva, con los favoritos atentos, en espera de la contrarreloj del miércoles y las decisivas etapas de montaña. El canadiense Veilleux no tuvo problemas para seguir al frente de la general con casi dos minutos sobre sus perseguidores, Meersman y Gallopin.
El esprint se formó a última hora, ya que el estonio Rein Taaramae (Cofidis) atacó en la subida del último puerto, el Col du Sentier, de segunda, y mantuvo un puñado de segundos, pero a falta de 2,3 kilómetros para la meta el pelotón, impulsado por el Omega, Sky y Cannondale, se le echó encima.
Fue a partir de ese punto cuando la escuadra italiana trabajó para su velocista, quien en la recta de llegada controló la rueda de Meersman y demarró de lejos hasta la victoria.
La jornada se disputó a una media de 41,04 kms/hora y desde el principio ofreció batalla. En el kilómetro 22 ya se había formado una fuga de tres, con los franceses Molard (Cofidis), Damuseau (Argos) y Gerard (Bretagne), a quienes se unió más tarde el portugués Mendes (NetApp).
El Europcar del líder enseguida dejó claras sus intenciones de no facilitar las cosas a los aventureros, por lo que no permitió que la diferencia se disparase, y el Omega quería llegar al esprint para jugar sus bazas.
Una vez alcanzados, Molard lo intentó en solitario, pero a 15 de meta, antes del puerto, pasó al grupo. Subiendo el Sentier lo intentó José Herrada (Movistar), pero siguieron su rueda Santaromita (BMC) y Taaramae. El estonio se la jugó bajando, pero no obtuvo permiso del pelotón, que ya olía el esprint. El resto lo hizo y lo celebró Viviani.
Mañana se disputa la tercera etapa entre Amberieu en Bugey y Tarare, de 167 kilómetros.