El CD Lalín tiene hoy una cita con la historia en Pontevedra. Los dezanos se enfrentarán al Erizana (19.30 horas, Pasarón) con la Copa Deputación en juego. Ambos equipos acarician por primera vez el sueño de alzar el trofeo. Supondría para cualquiera de los dos clubes el colofón perfecto para la temporada, además de una inyección económica nada desdeñable para sus presupuestos.
La directiva del Lalín confía en conseguir entre seiscientos y setecientos aficionados desplazados a Pasarón. A las dos de la tarde de ayer se cerró el plazo de inscripción para viajar en autobuses fletados con apoyo del Concello. En principio serán dos, más de un centenar de seguidores, aunque si llegasen más interesados se pediría otro, según explicó un miembro de la directiva, José Antonio González. La salida será a las 17.30 horas frente a la casa consistorial.
González resaltaba que muchos aficionados mostraron a la entidad su intención de viajar por sus propios medios hasta la capital pontevedresa. Muchos prefieren acudir ya por la mañana para visitar la ciudad, comer con familiares o amigos antes de asistir al partido, indicó el directivo. Además, residen en Pontevedra muchos lalinenses y dezanos cuya presencia se espera en las gradas. Los responsables de la entidad rojinegra animó ayer a toda la afición a sumarse a la fiesta de esta tarde, en un partido histórico y que devuelve al Lalín a tiempos pretéritos por la relevancia de la cita. A una época cuando se jugaban las fases de ascenso a Segunda B o cuando incluso se militó en esa categoría, tan alejada ahora de la Regional Preferente.
Otro factor destacado desde la directiva es que Pontevedra y Lalín mantiene una buena relación futbolística. Por eso esperan apoyo para el equipo rojinegro en lugar del de Baiona. José Antonio González recordaba partidos en el Cortizo de ascenso a Segunda B con presencia de peñas pontevedresas que acudían a animar. Esta tarde seguro que su aliento hará falta para lograr la victoria.