Leo Beenhakker cree que el fútbol y todos los aspectos que influyen en el juego han mejorado enormemente en los últimos años. Habla con admiración del Barcelona de Pep Guardiola y cree que en los próximos años el fútbol alemán estará a la cabeza.
-El fútbol ha cambiado mucho en los últimos años.
-Ha mejorado la preparación física, la alimentación, la investigación, la psicología, los aspectos técnicos y tácticos, todo ha evolucionado. Se ha visto con el Barcelona de los últimos años y sus rivales. Todos han querido jugarle al contragolpe. Con el paso del tiempo, ahora, buscan otras armas, le aprietan mucho más y el equipo, aunque siendo extraordinario, también empieza a tener sus problemas para salir y crear juego. Le pasó con el Bayern de Múnich en la semifinal de la Liga de Campeones y, alguna que otra vez, con el Real Madrid.
-Entonces, ¿valora el trabajo de Pep Guardiola al frente del Barcelona?
-Lo que hizo Guardiola con el Barcelona es de otro mundo, la verdad. Ahora, los alemanes siguen ese camino. El Borussia de Dortmund lo hace. Alemania reinará los próximos cinco años.
-El Real Madrid siempre tiene que ser el número uno en el mundo. ¿No es una presión insoportable?
- También la había en mi época. Basta con saber manejarla. Nosotros estamos para dar resultados y jugar partidos impresionantes para la gente, esa es nuestra labor. Se necesita el apoyo de la entidad. Siempre tuve la suerte de trabajar con gente del club. Ramón Mendoza ha sido un padre para el Real Madrid. Todo cuanto necesitábamos para jugar bien, para entrenar bien, para prepararnos bien, lo había. Todo el mundo estaba pendiente del equipo. Este ambiente es el que falta ahora, se nota también en Holanda y en otros países. Antes había gente de club de toda la vida, ahora todo está más pendiente del negocio. Es mucho más frío. En aquella época, Ramón Mendoza, con Manuel Fernández Trigo, López Serrano y Juan Antonio Samper manejaba el club diario. Todos vivíamos en el club. Ahora, no.