Los administradores han calificado de culpable el concurso del club verdiblanco
12 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los administradores concursales del Real Betis han calificado el concurso de acreedores como culpable, por lo que si el juez se pronuncia en ese sentido puede llevar a que varios exdirigentes del club sean condenados a pagar distintas indemnizaciones o sean inhabilitados.
Los tres administradores concursales, en un escrito presentado al juez de lo Mercantil de Sevilla, se han adherido así a la petición de varios accionistas del club de que el concurso sea declarado culpable y no fortuito.
Ahora, el juez dará traslado del escrito al fiscal, quien deberá adherirse a la posición de los administradores, presentar su propia propuesta o pedir una prórroga del plazo para pronunciarse.
Han precisado que, en caso de que el concurso sea declarado culpable, el juez puede condenar a los expresidentes del Betis Manuel Ruiz de Lopera, Luis Oliver o Jaime Rodríguez Sacristán a indemnizar al club en distintas cantidades e inhabilitarlos por distintos plazos para gestionar sociedades como el Betis.
Un grupo de accionistas del Real Betis pidió en enero al juez que declare culpable el concurso de acreedores del club y que Ruiz de Lopera pague 19,9 millones de euros.
Los accionistas entienden que el Betis y sus acreedores «han tenido que sufrir los efectos del procedimiento concursal por una maliciosa gestión de los administradores que rigieron su actividad en los dos años anteriores a la declaración del concurso».
El pasado 5 de diciembre de 2012, el juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla publicó el convenio de acreedores del Betis, tras lo cual se abrió la fase para calificar la suspensión de pagos como fortuita o culpable, en este último caso si se demuestra que el estado de insolvencia se debió a «dolo o culpa grave de los administradores».
Así lo cree el grupo de accionistas, que enumeran entre las irregularidades «la desproporción entre los ingresos y los gastos», pues al finalizar el ejercicio 2008-2009 se habían acumulado unas pérdidas de 20,2 millones de euros y además el equipo descendió a Segunda División, con la consiguiente «minoración significativa de su capacidad de generación de recursos».
En el ejercicio siguiente, los ingresos se redujeron en un 45 por ciento pero los gastos aumentaron en un 33 por ciento y «la situación de crisis económica en que ya se encontraba el Betis se agravó por su consejo de administración, generando pérdidas durante 2009-2010 por 44, 2 millones de euros».