Contaba Eugenio un chiste de un chaval que, estando en la discoteca, preguntó a otro: ¿Qué hora es? Las 4 y media. Buf, qué tarde. Haber preguntado antes.
Para cuando Estudiantes preguntó la hora, entre Andrés Rodríguez y Salah Mejri ya habían destrozado los miss match de la defensa estudiantil y la defensa obradoirista frenaba todo intento a través del plan A de Estudiantes: el triángulo Granger, English, Gabriel. Cambiaron las tornas tras el descanso. Estudiantes plantea defensas mixtas que el Obra trata de atacar con unos contra uno de Kendall y Hummel ante Gabriel pero, por desacierto, mala suerte o ceguera arbitral, no obtiene resultado y Estu, de la mano de un enorme Jaime Fernández, apoyado en el resurgir de Gabriel más el acierto exterior de Clark, equilibra el partido.
Pero el Obra siguió muy fuerte atrás y aguantó el tirón.