Al Dorneda se le han ido durante toda la temporada muchos puntos en los instantes finales. Alguna vez le tenía que sonreír la fortuna, o al menos eso esperaban los fieles de la escuadra local. Y ayer vieron cumplidos sus deseos. Superaron al Racing Vilalbés gracias a un gol de Cheki en el minuto 93. En la última jugada del partido.
Fue después de una acción a balón parado. Un balón al área, varios rechaces, la defensa visitante incapaz de despejar el cuero y un jugador especialista en pescar en río revuelto. Porque Cheki es un ratón del área. Listo como él solo, aprovechó que la pelota estaba viva cerca de los dominios de José Ángel para elevar al éxtasis a los aficionados de su equipo.
Ocasiones para los dos
Hasta ese momento, Dorneda y Racing Vilalbés depararon un duelo típico de O Condús. Guerra de guerrillas en la medular, mucho choque, mucha entrega y veintidós jugadores atentos para aprovechar cada fallo del rival. Hubo ocasiones para ambos, pero, en general, las defensas estuvieron acertadas, algo siempre complicado en este terreno de juego de reducidas dimensiones.
La victoria es un balón de oxígeno para el cuadro oleirense. El Dorneda alcanza los 35 puntos, mete a un rival más en el lío (el Racing Vilalbés tiene 37) y aventaja de forma provisional en cinco a la zona de descenso directo a Preferente.