El central rojillo destaca la implicación defensiva del plantel que dirige Luisito
19 mar 2013 . Actualizado a las 12:26 h.Manuel Borja Calvar «Capi» es una de las bazas más experimentadas que aporta el Ourense en su retorno a la Segunda B y también desafortunado protagonista en los dos goles encajados el pasado domingo, ante el San Sebastián de los Reyes. Con todo, el defensa vigués tiene claro que los últimos resultados no empañan el trabajo de su equipo: «Toda la plantilla está muy implicada en defensa y creo que lo estamos haciendo bien en esa faceta, aunque es verdad que los últimos goles que nos han marcado han sido increíbles».
Y es que los rojillos volvían a O Couto tras romper su racha de tres partidos sin encajar en Fuenlabrada, donde el primer tanto de los locales fue ayudado por el fuerte viento y el segundo a causa de un riguroso penalti. Ante el Sanse, Capi vivió en sus propias carnes la fortuna de los madrileños: «El primero era una jugada sin aparente peligro en un saque de banda, el jugador de ellos chutó desde la izquierda, el balón pegó en mí y se fue a la escuadra, ni el mismo se lo creía; en el segundo, una falta, rechace, lo recogen, vuelve a pegar en mí y para dentro».
El central se ha convertido en un baluarte defensivo con el paso de las jornadas y sus tablas en la categoría son importantes para exprimir el trabajo de un equipo que sufrió lo suyo en pretemporada con la incertidumbre de su continuidad. Es el primero en apostar por una rápida reacción del plantel: «Todos estamos trabajando bien, no hay explicación para los goles que encajamos, otras veces el rival las falla cuando solo tiene que empujar y ahora nos ha tocado como si tuviéramos encima un mal de ojo, pero todos sabemos lo que hay que hacer, salir a por todas y ganar en el campo del Alcalá».
Precisamente su compañero en el eje de la defensa, Portela, fue el más damnificado del encuentro ante el Sanse, ya que se torció un tobillo y lo tenía bastante hinchado ayer. Aún así, a estas alturas del curso nadie quiere perderse los partidos decisivos en la pugna por la permanencia, el propio Capi se muestra optimista y motivado para los compromisos restantes: «Sabíamos que la salvación es difícil, pero hacemos lo posible para asegurarla cuanto antes, veníamos de seis partidos sin perder y, por uno que se nos dio mal, no vamos tirar todo por la borda, quedan otros nueve y nos entregaremos todos al máximo».
Como el San Sebastián de los Reyes el pasado domingo, el Alcalá jugará una auténtica final contra el Ourense en la próxima jornada y los puestos de descenso y promoción se están comprimiendo, aunque los rojillos siempre se han mantenido con un margen de tranquilidad sobre la zona más conflictiva de la tabla clasificatoria.