Pesó el conformismo

Javier Irureta

DEPORTES

03 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Lo había comentado después de la semifinal de Copa del Rey, el partido de ayer se iba a jugar con el cuerpo en el Bernabéu, pero con la mente en las eliminatorias de la Liga de Campeones. Con respecto al encuentro del martes, pese a encajar pronto un gol, empezó mejor el Barcelona. Recuperó la posesión y el Madrid se metió muy atrás. Sin embargo, al conjunto de Roura le cuesta muchísimo hacer ocasiones para desequilibrar. Para ellos, empieza a ser algo preocupante. El Barça desplaza el balón de una forma muy lenta y lo que antes era un juego imprevisible y dinámico, ahora se ha convertido en un enigma fácil de descifrar para las defensas contrarias. Además, el Barça necesita un rearme táctico. Entrega demasiados metros al rival, apenas hay delanteros incordiando la salida de los dos centrales o del medio centro.

Por su parte, el Madrid se encontró el partido donde quería. Al conjunto de Mourinho le basta con zarpazos. Tiene un repertorio casi inagotable para marcar y en la segunda mitad, quizás se acercó más al triunfo. La salida al campo de Cristiano cambió la cara del equipo. El portugués pudo anotar en una falta directa. Luego fue el impecable cabezazo de Ramos el que tumbó al Barça, al que le pesó el conformismo. Durante muchos minutos dio la sensación de que le valía el empate y eso pocas veces se lo habíamos visto a este grupo.