Está claro que este partido entre el Real Madrid y el Barcelona no va a ser un partido al uso. Porque en un principio, parece que está bastante condicionado por otros encuentros anteriores. Me refiero tanto al de la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey de esta semana como a los de la Liga de Campeones, frente al Milan y al Manchester United, sobre todo este último. A tenor de lo que ha trascendido después del último entrenamiento antes del partido de hoy, parece claro que ambos equipos reservarán alguno de sus jugadores clave. Especialmente el Real Madrid. Es más que probable que José Mourinho se guarde de alinear como titulares algunos de los futbolistas que cree que podrán desequilibrar la eliminatoria del martes en Old Trafford ante el Manchester United. El ejemplo más claro es el de Cristiano Ronaldo. El Barcelona, por su parte, intentará sobreponerse del resultado de las semifinales de la Copa del Rey, intentando un empate o una victoria en el Santiago Bernabéu. Pero no creo que se vaya a olvidar de lo que le sucedió frente al Milan y de lo que le queda todavía por hacer en la Champions. Ambos resultados han sido en cierto modo negativos para ellos y ninguno quiere perder sus opciones en la competición europea. Hubiese sido preferible que esas rondas estuviesen resueltas para poder disfrutar del clásico que hoy. Pero la próxima semana todos se juegan mucho más.