Galicia resiste en el duro Dakar

Antón S. Rodríguez REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

López Rivas y Vallejo celebran seguir en el tramo final de la prueba

14 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Un año después de resistir apenas un asalto, el gallego José López Rivas ha conseguido llegar, no sin dificultades, al ecuador del raid más difícil del mundo. El equipo de Marineda City ha celebrado como un triunfo el haber alcanzado la mitad del calendario en un escenario tan duro que ha obligado incluso a retirarse a aspirantes como Carlos Sainz. Por el momento, el Toyota que conduce López Rivas, asesorada por Diego Vallejo como copiloto, solo ha dado pequeñas alarmas en todas las pruebas transcurridas hasta el sábado por la noche, antes de la etapa de descanso. De hecho, el único equipo gallego de turismos aprovechó el parón de ayer para subsanar algunos problemas mecánicos y afrontar «con mucha fuerza» las seis etapas que restan para alcanzar la meta el próximo fin de semana en Santiago de Chile. Por el momento, Rivas y los suyos han alcanzado la localidad de San Miguel de Tucumán, en el noroeste de Argentina «con el coche entero». «He disfrutado mucho durante 700 kilómetros de la última etapa, estamos cargados de ánimo para afrontar la segunda parte del rali», dijo el veterano piloto, que asegura que ha conseguido una gran compenetración con el copiloto Diego Vallejo, campeón de España de asfalto con su hermano Sergio. «Se ha adaptado muy bien a una prueba tan diferente y tan dura como es el Dakar, es una gran persona y un gran profesional», recalca. Además de López y Vallejo, el Marineda City cuenta con otro gallego en sus filas, el mecánico pontevedrés Pablo Malvar.

En coches, cosa de dos

La segunda semana del Rali Dakar arrancará hoy con la competición de coches convertida en un duelo entre el francés Stéphane Peterhansel y el catarí Nasser Al-Attiyah. Han pasado ya ocho días de competición. En este período, la caravana del Dakar ha surcado las dunas del sur de Perú, ha navegado por el árido desierto de Atacama y ha cabalgado por la sierra del noroeste de Argentina. Estos días han bastado para que la prueba de coches nomine a sus dos candidatos a la gloria. Los elegidos son Peterhansel y Al-Attiyah.

Solo un giro inesperado evitaría que uno de estos pilotos se lleve el triunfo final. La superioridad sobre sus contrincantes es manifiesta. Peterhansel (Mini) lidera el rali con una pequeña ventaja de 3 minutos y 14 segundos sobre el catarí.