El histórico club coruñés lidera con solvencia el grupo primero de la Segunda Autonómica; y ya piensa en recuperar su lugar perdido dentro del fútbol gallego
08 dic 2012 . Actualizado a las 07:01 h.No es el lugar que le corresponde al Orillamar. Ni por historia, ni por cantera, ni por potencial. La Segunda Autonómica se le queda pequeña a este histórico club del fútbol coruñés, que hace apenas 24 meses celebraba los 50 años desde su fundación.
Esta temporada no le pueden ir mejor las cosas. El Orilla es líder de su grupo, con dos puntos sobre el San Cristóbal y seis sobre el Deportivo Ciudad. «Tiene buena pinta, pero estamos cuatro o cinco equipos disputando y aún queda mucho», apunta su director deportivo, Manolo Alonso.
«La Segunda es un pozo para un equipo como el Orillamar. Antes aún tenías el aliciente de jugar con equipos de alrededores. Ahora ni eso. Todos somos de la capital. El año pasado perdimos una gran oportunidad porque ascendían tres y luego aún había promoción para más. Pero no hubo suerte. Esto es deporte y no pudimos dar el salto de categoría», añade el responsable técnico.
Cabe recordar que en la pasada década, el Orillamar estuvo durante dos temporadas seguidas en la Preferente Autonómica, la antesala a la Tercera División. «Y hace cuatro o cinco años también estuvimos a punto de ascender a Preferente. Teníamos una gran promoción de aquella. Pero nos pasó lo que les pasa a todos los equipos de la capital. Que cuando tienes algún jugador que destaca, vienen de fuera y te lo llevan porque nosotros no pagamos. Ojalá pudiéramos», añade.
Y es que esa es la principal filosofía del Orillamar. Alimentar su plantilla con jugadores de la casa. Para ello, cuenta con una de las mejores estructuras base del fútbol coruñés, con varios equipos en cada categoría desde prebenjamines.