Jose Canosa, subcampeón gallego alevín de motocrós, sortea una cesta de Navidad para costearse la temporada
30 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando no hay dinero, imaginación y trabajo. Es lo que pensó la familia de Jose Canosa, un niño de 9 años que es subcampeón gallego alevín de motocrós. El joven precisa de más de seis mil euros anuales para hacer frente al calendario de competición y entrenamientos, además de mantener a punto su moto. Y como los patrocinadores escasean, ni sus padres ni él lo dudaron dos veces y se echó a la calle en busca de dinero. Vender rifas se lo está dando.
«Cada día es más difícil encontrar ayudas, así que los padres de todos los críos que compiten andamos buscando soluciones. Y nosotros pensamos en hacer rifas y ponernos entre todos a venderlas», explica Roger Canosa, padre del piloto.
Así se pusieron manos a la obra. Confeccionaron carteles que han distribuido por diferentes establecimientos de la ciudad y elaboraron dos cestas de Navidad que llevan incluso un décimo de lotería.
El niño vende rifas por la calle
Y puestos a recaudar dinero, Jose es el primero en salir a la calle, talonario en mano: «Paro a la gente que me cruzo, voy por los comercios... No tengo problema», reconoce el pequeño de nueve años.
Con esta iniciativa, Roger confía en recaudar alrededor de 1.200 euros, lo que considera «una pequeña ayuda para poder afrontar un año más».
Sin dinero, pero con ilusión, su hijo lleva dos años compitiendo y sorprendiendo con su pilotaje. «Yo fui campeón gallego de motocrós hace 30 años y siempre quise que mis hijos siguieran mis pasos. Con el mayor no tuve suerte, pero el pequeño pilota desde los cuatro años», comenta orgulloso el progenitor.
La afición de su madre también por las dos ruedas ayuda a Jose. «Aquí no tenemos el problema de que la madre (que suelen ser protectoras) se lo quite de la cabeza. Ella es la primera que siempre lo animó y que disfruta, porque le encantan las motos», apunta Roger Canosa.