El fruto de una gestión: la ruina

El Deportivo tiene decenas de acreedores, entre los que están jugadores de la actual plantilla


A Coruña / La Voz

Hacienda no es el único acreedor del Deportivo. Aunque la principal deuda del club (34 millones según las últimas cuentas de la entidad, alrededor de 90 según algunas fuentes) es con la Agencia Tributaria, hay decenas de personas físicas, sociedades y clubes con los que el club coruñés mantiene litigios.

Es la situación a la que Lendoiro ha llevado al Deportivo. Son los rivales con los que a partir de ahora deberá negociar el club para alcanzar un acuerdo, bien antes de la posible presentación del concurso de acreedores, bien con posterioridad.

Según las últimas cuentas presentadas por el consejo de administración a los accionistas, el Deportivo debía a 30 de junio del 2010 casi cien millones de euros. Durante las próximas semanas se conocerá cómo era la situación un año después.

Aunque la opacidad de la directiva no permite conocer con exactitud la situación real de la entidad, son numerosos los conflictos conocidos que mantiene actualmente Lendoiro.

La primera plantilla no ha cobrado la parte reducida correspondiente al último mes y medio. Tampoco parte de la ficha de la temporada pasada, así como, en muchos casos, el contrato de imagen de los últimos ejercicios. Hace una semana estuvo en A Coruña Luis Rubiales, presidente de la AFE, al que los jugadores explicaron su situación. Ayer, Valerón habló con sus compañeros, les comentó el nuevo escenario en el que entra el club y les trasladó la petición de tranquilidad del presidente.

Con los futbolistas que ya no están en el actual plantel también hay conflicto. Lopo, Juan Rodríguez, Djorovic o Acuña son algunos de los que tienen causas ganadas en la Justicia y que están aguardando cobrar. En algunos casos las sentencias son firmes y otras están recurridas, pero con todos existe deuda.

Miguel Ángel Lotina es otro de los acreedores del Deportivo. El extécnico blanquiazul todavía no ha percibido los 375.000 euros que reclama en concepto de salarios de su última temporada en A Coruña.

Numerosos son también los conflictos abiertos con clubes de todo el mundo. Atlético de Madrid, Atlas, Nacional de Montevideo, Mallorca, Defensor... Peligroso es el caso del Nacional, que tiene una sentencia favorable de la FIFA, recurrida por el Deportivo ante el TAS en primera instancia y actualmente en el Tribunal Federal Suizo. En su día la comisión disciplinaria de la FIFA sancionó al club coruñés con la pérdida de seis puntos, fallo que está en suspensión cautelar hasta la resolución judicial helvética.

Bufediar (bufete madrileño de abogados que ha defendido al club en los contenciosos con Hacienda) también llevó en su día al Deportivo al juzgado para cobrar los seiscientos mil euros que le adeudaba. Algunas fuentes aseguran que la deuda todavía no está saldada. Por su parte, Auditel, sociedad que instaló las torretas de luz de Abegondo y los marcadores electrónicos de Riazor lleva años sin cobrar algo más de dos millones de euros.

Todo esto provoca una situación crítica que la propia auditora del club, Rocío Díaz-Andino, lleva varios años advirtiendo con importantes salvedades en sus informes. En los dos últimos ejercicios, además, se abstuvo de ofrecer una opinión sobre el estado de la sociedad, ya que aseguraba no tener datos suficientes por la escasa información que en algunos casos, como el de la deuda con Hacienda, le aportaba la entidad que preside Lendoiro.

Este es el panorama bajo el que el Deportivo deberá negociar con sus acreedores en los próximos meses.

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