El Ribadeo encuentra un tesoro

VIVEIRO / LA VOZ

DEPORTES

XAIME RAMALLAL

Los palos y el meta Viusky frenaron al Lemos en el Pepe Barrera (2-0), mientras que el Viveiro puntuó (1-1) ante el Carral en el estreno del británico Luke

05 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los postes y un Viusky acertadísimo fueron los mejores aliados del Ribadeo para acabar con su breve pero inquietante sequía de victorias en Preferente. El Lemos, también necesitado de triunfos, generó tanto o más peligro que los locales en el Pepe Barrera, pero salió derrotado de un derbi lucense disputado sin alardes y con escaso movimiento en las áreas.

La primera parte discurrió a un ritmo cansino y entre bostezos. Ninguno de los equipos encontró argumentos para tomar la inciativa, predominó el fútbol control y los 45 minutos se consumieron sin sobresaltos y ni siquiera amonestados.

De vuelta al campo fue el Lemos el más decidido. A los 5 minutos Viusky sostuvo el 0-0 respondiendo con reflejos a un buen testarazo de Iago, y poco después protagonizó otra buena intervención para evitar que los lemistas tomaran ventaja.

Cuando el partido había recuperado el ritmo inicial llegaron los dos tantos del Ribadeo. Santi marcó el primero con un preciso disparo a la escuadra y Rafa Casanova estiró la renta.

El encuentro parecía visto para sentencia. Era impensable una reacción del Lemos, pero se produjo y metió el miedo en el cuerpo a los hinchas locales con dos remates que fueron rechazados por los postes con Viusky prácticamente batido.

Carral-Viveiro (1-1)

Un Viveiro discreto en la primera mitad y superior tras el descanso obtuvo un punto a domicilio frente al Carral en el estreno con la camiseta celeste del inglés Luke Berridge, un atacante de 21 años afincado en la ciudad del Landro por razones académicas.

El conjunto viveirense no carburó en la primera parte, cuando encajó un gol en un barullo en al área tras un córner y cayó en el juego de fútbol directo que propusieron los locales. Pero su rendimiento creció notablemente en el segundo período. Bruno empató merced a un penalti por manos de Otero, muy protestado por los anfitriones, y el 1-2 estuvo más cerca que el 2-1.