Esto de la Copa no se entiende

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

01 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Amedida que el fútbol fue a más, la Copa vino a menos. Y lo hizo a pasos agigantados, de tal forma que, ahora, resulta increíble para quienes recordamos aquellas eliminatorias de antaño, en las que la emoción empezaba a rezumar ya en las vísperas del sorteo, calculando el interés de una eliminatoria señalada para jugar el primer partido en casa, y ganarlo por más de un gol, para defender la ventaja en la vuelta. Era la ilusión de seguir adelante en el campeonato del k.o., con derroche de emoción para los equipos acostumbrados a llegar a esas eliminatorias reservadas casi siempre para los grandes, salvo las excepciones que nos confirman que el fútbol es una caja de sorpresas.

Ahora no se encuentra explicación para que, un campeonato con historia y acogido siempre con total beneplácito por los aficionados, hubiese perdido importancia en un país tan futbolero como España en donde se presume de gran organización y ser el escenario de la «mejor Liga del mundo».

De veras, no se entiende que el equipo de Mallorca juegue en Riazor esta noche, y que repita el domingo cubriendo dos compromisos, el del Liga y Copa, en cuatro días.