El Pontevedra busca la fórmula para frenar a un Celta B pletórico

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

FUTBOL GALLEGO

El filial celeste llega a Pasarón invicto y se perfila como favorito al ascenso

21 oct 2012 . Actualizado a las 14:07 h.

La victoria como bálsamo. Esa es la premisa que se marca el Pontevedra para dejar atrás de una vez por todas las malas sensaciones que dejó el equipo en sus dos últimos envites ligueros. Sin embargo, la empresa se antoja difícil ante un Celta B que se presenta esta tarde en Pasarón (17 horas) sin conocer la derrota en las ocho jornadas de liga disputadas.

El pleno de victorias del Racing de Ferrol ha dejado en un segundo plano la excepcional trayectoria que están firmando los de Pichi Lucas en su regreso a Tercera, después de más de una década ininterrumpida en la categoría de bronce del fútbol español. Los vigueses comenzaron la temporada un tanto dubitativos, encadenando dos empates ante Deportivo B y Rápido de Bouzas. Pero, desde entonces, el filial celeste ha contado sus seis últimos partidos por victorias, lo que le convierte en hueso duro de roer para los pupilos de Milo Abelleira.

Lejos de arredrarse, la plantilla granate espera que llegue la hora del partido para intentar enderezar un rumbo que parece haber perdido en las últimas semanas. La derrota encajada en Pasarón frente al Racing Vilalbés, después de empezar la liga con tres victorias consecutivas y sin recibir ni un solo gol, supuso el inicio de un período de cinco jornadas en las que el Pontevedra solo ha sido capaz de sumar 5 puntos de 15 posibles.

Por ello, el partido de esta tarde se revela como una ocasión de oro para que los granates den un golpe en la mesa. Ganarle al Celta B tendría un doble valor. Por un lado, el Pontevedra enviaría a los vigueses el mensaje de que esta liga no va a ser cosa de dos, y que tendrán que contar con el equipo granate en la pugna por los puestos de ascenso. Y además, los de Milo Abelleira conseguirían reconciliarse, al menos momentáneamente, con una afición que empieza a mostrar su descontento con los suyos.

Lo difícil será encontrar la fórmula para superar a un rival que solo ha encajado tres goles en ocho jornadas. El técnico granate lleva semanas colocando al Celta B como uno de los rivales a batir, pero la plantilla confía en que el estilo de juego de los vigueses les favorezca.

En principio, el Pontevedra espera que los de Pichi Lucas planteen un partido de igual a igual, a diferencia de otros equipo que se encerraron atrás y confiaron todas sus opciones al contragolpe, obteniendo más premio del que, posiblemente, merecían. Los granates no temen al cuerpo a cuerpo, y es posible que un rival de estas características sea lo que el Pontevedra necesita para mostrar su mejor cara y remontar el vuelo.