Un partido crucial para estar en Brasil

ignacio tylko MADRID / COLPISA

DEPORTES

Silva y Cesc, que volverá a ser el falso nueve de la selección, en el entrenamiento de ayer.
Silva y Cesc, que volverá a ser el falso nueve de la selección, en el entrenamiento de ayer. javier soriano < / span>Afp< / span>

España espera volver a derrotar a Francia para seguir liderando el grupo y acercarse al Mundial

16 oct 2012 . Actualizado a las 17:21 h.

El Vicente Calderón acoge esta noche el primer duelo directo entre los favoritos del grupo I para la clasificación al Mundial de Brasil 2014. Con permiso de georgianos, bielorrusos y finlandeses, el billete único para esa gran cita se decidirá a doble partido: el del Manzanares, donde la tropa española jamás salió derrotada en nueve batallas, y el del próximo 26 de marzo en Saint Dennis.

Se escenifica otro capítulo de una añeja rivalidad que en los últimos tiempos se ha teñido de rojo. Hace apenas cuatro meses, España se desquitó de viejas afrentas. El 2-0 del Donbass Arena de Donetsk, vengó la eliminación de los españoles ante la Francia de Zidane en los octavos de final del Mundial de Alemania 2006. Ese triunfo de Ucrania, con doblete de Xabi Alonso para celebrar el día que cumplía 100 partidos con la selección, es el camino a seguir.

Cesc y el donostiarra estuvieron en Hannover y también en Donetsk. Y observan grandes diferencias en estos seis años. «Francia cambió casi todo el equipo. Con Gallas, Henry y Zidane decían que estaban viejos pero nos ganaron. En la Eurocopa, nos desquitamos. Y ahora tendremos que hacer un gran partido y mostrar la mejor España si queremos sacar algo positivo. Francia es una de esas selecciones que solo con su nombre impone respeto», subrayó el azulgrana.

Problemas en defensa

Sin Piqué y Puyol y con Sergio Ramos mermado por pequeños problemas musculares, la zaga está debilitada. Asegura Del Bosque que no forzará a nadie, pero todo apunta a que el sevillano jugará. Su pareja será Albiol y no Busquets, que recuperaría su puesto de pivote en el centro del campo junto a Xabi Alonso y en detrimento de Cazorla. Este binomio resulta innegociable en los partidos grandes.

Los franceses se presentan con dudas, en plena transición en el banquillo, con la moral quebrada por la derrota del viernes ante los japoneses, y con la piel de cordero. «Siempre es difícil jugar contra España. Hace unos años que es la mejor de Europa y del mundo. Hay una gran diferencia de nivel entre ambas selecciones», reconoció Deschamps.