El lateral zurdo del Ourense lo ha jugado todo en el torneo regular
09 oct 2012 . Actualizado a las 17:59 h.El Ourense cortó el domingo su racha negativa de cinco partidos sin victorias y, quizás, como apuntó el propio Luisito lo hizo en una actuación menos brillante que en jornadas anteriores. En coincidencia con su entrenador, el zurdo Claudio Giráldez (O Porriño, 1988) añadía que «fue un triunfo muy trabajado, que sabe mejor porque hubo que pelear hasta el final, pero antes se habían escapado otros que nos hubiéramos merecido».
Junto al portero Pato y a Álex Fernández, el porriñés forma la terna de futbolistas que han disputado cada momento de las siete jornadas ligueras, favorecido en parte por las escasas combinaciones para cubrir el lateral izquierdo, pero también por la regularidad que exhibe semana a semana. En ese sentido, no oculta que está convencido y muy motivado en el entorno del proyecto ourensanista.
«Formamos una plantilla joven, pero varios jugadores sabemos de qué va la Segunda B porque tenemos experiencia en esta competición, además la directiva nueva nos está dando confianza y ese trabajo bien hecho de todos nos va llevar a nuestro objetivo, que es el de asegurar la permanencia un año más», explica un Giráldez que ya militó en escuadras de la categoría de bronce en los filiales del Real y el Atlético de Madrid, así como en el primer equipo del Pontevedra, antes de contribuir al ascenso de los ourensanos y a su retorno al grupo 1.
Pese a su juventud, Claudio es un baluarte en cuanto a solvencia sobre el terreno de juego y se ha ido ganando mes a mes el reconocimiento de una afición que valora su destreza para golpear el balón con la zurda y su tranquilidad en los momentos más complicados de muchos enfrentamientos. El futbolista tiene claro que el secreto del Ourense no es otro que el rendimiento colectivo: «Lo importante es ser competitivos en cada partido y nosotros lo hemos sido en todos, puede que solo nos despistáramos unos minutos contra el Marino, pero esto es muy largo y no se decidirá nada hasta los últimos dos meses o hasta el mismo final».
Aún obligado en esta fase del torneo a centrarse más en tareas defensivas, el carrilero sigue gustando de adentrarse hasta la línea de fondo cuando puede, pero da por bueno jugar en cualquier posición que le encomienden: «Ya había jugado de lateral en otras ocasiones y no tengo ningún problema en seguir haciéndolo». Sobre todo si llega el momento de pisar un campo como el Carlos Tartiere, que visitarán los ourensanistas el próximo domingo: «Es un escenario en el que dan ganas de que llegue el partido ya y también se trata de un rival histórico del fútbol español, pero por lo demás son tres puntos como cada jornada, porque hemos demostrado que podemos ganarle a cualquiera y que también podemos perder, si no hacemos nuestro trabajo».
Penaltis
Especialista en la estrategia, Claudio marcó desde los once metros contra el Tenerife. Curiosamente, a partir de ahí, el Ourense solo marcó desde el punto fatídico -Jona, dos veces- en los cuatro partidos siguientes. El gol se ha encarecido para los rojillos y el balón parado crece en importancia.