El Liceo reta al todopoderoso

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

Cuatro subcampeonatos consecutivos y diecinueve temporadas de espera son suficientes. A las siete de la tarde del sábado comienza en el Pavelló Municipal d?Esports la cuenta atrás. El Liceo debutará en la OK Liga como visitante ante el Sant Feliu, como uno de los dos equipos no catalanes (el otro es el Alcoy, primer rival) de una competición de dieciséis componentes y como la única alternativa posible al Barcelona ganador de catorce de las últimas quince Ligas. El Palacio de los Deportes de Riazor tendrá que esperar hasta el viernes 12 a las 12.30h.

Los coruñeses se presentan en el inicio de curso sin Ricardo Barreiros, Sergi Miras y Tiago Sousa, pero con Lucas Ordóñez y varias de las promesas más firmes del panorama nacional. «Deben asumir la responsabilidad de otros, hacerse cargo de que para jugar en el Liceo hay que rendir a tope siempre, y esperamos que el rendimiento no baje porque intentaremos aspirar a lo máximo», resume el entrenador Carlos Gil.

«Asumiremos el rol de alternativa al Barcelona, pero estando lejos del centro de este deporte en este país y con la crisis, habrá que intentar más con menos», matiza. Gil deja a un margen el incierto futuro del Liceo en competición continental por sanción. «Planificamos todo como para jugar en Europa. Sería una injusticia que no fuese así para el campeón de las dos últimas Ligas Europeas. Habría mucho que explicar», dice.