El gol brilla por su ausencia

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

Este alto en la Liga invita a echar un vistazo a otras parcelas del fútbol, más allá de los marcadores de la última jornada, en donde, dicho sea de paso, quedó reflejada la mísera eficacia de los futbolistas cuya misión en sus equipos es conseguir goles. Me refiero a los delanteros, algunos de los cuales presumen de goleadores, pero, con ánimo de no confundir al lector, debe reconocerse que en el fútbol español hay dos futbolistas, mejor dicho tres porque a los nombres de Messi y Cristiano hay que añadir el de Falcao quien, en la semana pasada, demostró al resto de Europa lo que ya saben los seguidores del Atlético: desde la década de los 50 no marcaba ni tantos ni tan espectaculares goles como los que ahora consigue Falcao. Y es que en 1950, con H.H. en su banquillo, ganó la Liga marcando 87 goles en 30 partidos, conseguidos entonces por la llamada «delantera de seda» que formaban Juncosa, Carlsson, Escudero, Ben Barek y Collar. Esa misma temporada, el Sevilla quedó segundo a 2 puntos, tras la famosa frase de Helenio Herrera: «En Sevilla ganaremos sin bajar del autocar». Y ganaron. Completaremos el dato señalando que el Sevilla, en aquella Liga, marcó 79 goles con la «delantera stuka» formada por López, Pepillo, Campanal, Raimundo y Berrocal.

Ayer, lunes, repasé los marcadores de la última jornada y causa desolación ver tanta ineficacia: ¡hasta 8 ceros en el marcador final de nueve partidos! Una miseria, en donde se presume de jugar la mejor Liga del mundo?