El otro pelotón de la Vuelta

nino soto PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

El operativo de seguridad que vigila la carrera está integrado por 129 agentes, muchos de ellos gallegos

30 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Es el otro pelotón de la Vuelta a España. Sus integrantes no compiten, pero son parte indispensable en la ronda española. Son los agentes de la Guardia Civil responsables del operativo desplegado para garantizar la seguridad de los ciclistas, la de los aficionados y la de algún despistado. Su objetivo: que todo vaya sobre ruedas y no se produzcan sobresaltos en las vías públicas por donde transitan los corredores.

Al mando de la caravana verdiblanca está el comandante Antonio Hidalgo, el segundo de a bordo de la Agrupación de Tráfico de Galicia. Uno de sus hombres de confianza es el teniente Miguel Soldán Lema. Este detalla que en el dispositivo de seguridad de la Vuelta trabajan 129 agentes. Todos son elegidos, y cada uno es designado para tres años.

«Son lo mejor de lo mejor, ya que antes de ser elegidos, deben pasar unas pruebas», subraya el teniente. «Muchos de ellos son aficionados al ciclismo, y, además de trabajar, también disfrutan deportivamente del evento». No se olvida de «las policías locales, la Policía Nacional y los voluntarios que también participan en el operativo».

A las 11 de la mañana de ayer, dos horas antes de iniciarse la etapa contrarreloj en la localidad pontevedresa de Cambados, los motores ya rugían a pie de la histórica plaza de Fefiñáns. Minutos más tarde, el pelotón verde compuesto por 58 motoristas partió hacia la ciudad de Pontevedra para cubrir el recorrido de la crono.

«Hay que asegurarse de que todo está bien antes de que empiecen a rodar», apunta el teniente. «Y muchos, como es mi caso, jugamos en casa», señala, al referirse a las cinco etapas gallegas de la ronda española. No obstante, el equipo de guardias civiles es el mismo durante las 21 etapas de la ronda.

«Cada operativo que desplegamos se adapta a las necesidades de cada etapa», explica el teniente del instituto armado Miguel Soldán. Detalla que en la etapa contrarreloj de ayer, dos motoristas abrían el camino a cada uno de los ciclistas. «Vamos a unos cien metros de distancia de cada corredor», precisa Soldán. «Una vez que cada ciclista alcanza la meta, ellos recuperan y regresan para ir con el próximo que les toque». Después de 11 etapas, no se han producido incidentes.

A lo que más teme el teniente de la Guardia Civil «es a que cruce una persona, un animal o un coche despistado».

Para ser elegidos, los guardias deben superar pruebas específicas