Buen partido celeste pero sin llegada de efectivos al ataque

gabriel cao VIGO / LA VOZ

DEPORTES

No acertó de cara a portería a pesar de disponer del dominio del balón y de ocasiones

19 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El Celta no pudo acertar de cara a portería en un partido en el que dispuso de dominio y ocasiones. Los de Paco Herrera jugaron, con permiso del Málaga, fieles a su estilo. Solo la falta de acierto aguó la gran actuación del Celta, que por nombres partía como telonero del Málaga. El equipo hizo un encuentro muy completo que no mereció perder. La apuesta por el 4-4-2 le funcionó a Herrera, que ve en esta variación con respecto al curso pasado una solución para acercarse a la portería rival.

FORMACIÓN

Versatilidad. El Celta saltó al campo con su habitual 4-2-3-1, pero a los pocos minutos del encuentro Herrera cambió la formación al 4-4-2 dadas las características del partido. Había que reforzar las bandas en defensa y buscar crear más apoyo a Iago delante. De Lucas formó la dupla ofensiva junto a Apas, que sigue muy solo a falta de un referente en ataque. De todas formas este Celta destaca por su versatilidad. Durante todo el partido pudimos ver como los jugadores rotaron las posiciones en función de las necesidades del equipo. Bustos bajando al centro de la zaga, Aspas a buscarla al medio o Augusto y Aléx López aprovechando el espacio en el ataque que dejaban los delanteros y pasando a la posición de enganche para dirigir las contras.

Ocasiones pero sin llegada. El Celta, a la contra, buscaba los espacios con las caídas a banda de ambos delanteros, sobre todo por medio de Iago Aspas. El de Moaña se desmarcaba para buscar el centro hacia De Lucas o la segunda jugada, con Augusto y Álex llegando al borde del área. Pero el equipo, falto de llegada, solo tenía un par de jugadores en el área. Los balones largos y en profundidad daban oportunidades al equipo, pero suponían una gran exigencia física para los delanteros. Con la pelota en los pies el equipo juntaba las líneas para tener más apoyos en la circulación de balón, buscando la superioridad numérica para romper la defensa del Máñaga. Durante la segunda parte, las conexiones en largo no terminaron de cuajar. Y fue entonces cuando el Celta ofreció su mejor versión, tocando en corto en el medio y buscando la profundidad en los tres cuartos de cancha. Augusto creaba, Aspas las daba y De Lucas las tenía. Los tres dibujaron jugadas combinando con gran entendimiento y dejaron con ganas de más a Balaídos.

DEFENSA

Concentración defensiva. El Celta sigue mostrando su mejor cara en el apartado defensivo, con Túñez y el Sargento Cabral, que ayer estuvieron muy correctos en Balaídos. Los dos centrales dieron una lección de compenetración, concentración y seguridad, sin dejar pasar apenas balones y ganando casi todas las jugadas por alto. La cara B la pusieron los laterales. Lago y Mallo estuvieron sometidos al dos contra uno durante todo el partido, aunque era algo esperado por parte del ataque del Málaga, que utilizó a Joaquín por casi toda la zona de ataque.

Como viene siendo habitual el Celta comenzó el partido presionando de medio campo hacia atrás. Pero con la segunda parte tanto la presión como las jugadas en profundidad perdieron fuerza

.

ERRORES

Pérdidas de balón. Durante el partido el mayor peligro del Celta fue él mismo. La principales jugadas de peligro malagueñas llegaban tras los errores, subsanables, de los de Paco Herrera. El mediocampo perdía muchos balones por no jugar fácil. El equipo echó en falta la mejor versión de Alex López y sufrió con las posesiones de Bustos.

ANÁLISIS