El Kayak se impuso en la mayoría de las pruebas del Trofeo Príncipe de Asturias
16 ago 2012 . Actualizado a las 06:00 h.El Kayak Tudense se llevó la trigésimo quinta edición del Trofeo Príncipe de Asturias de piragüismo, que se disputó bajo un nuevo formato de competición que hizo las delicias del público que se congregó en el embalse de Verducido. Los de Tui, con 927 puntos, superaron en la clasificación por clubes al As Torres de Catoira, vencedor de las dos últimas ediciones, y que este año se tuvo que conformar con la segunda posición tras sumar 882 puntos. Tercera fue al Escola de Pontevedra.
El club tudense fraguó su triunfo en la general en las tres pruebas sénior. Así, en K-4 masculino, la categoría con mayor número de participantes con un total de 21 equipos, el Tudense ocupó los dos primeros escalones del podio. El cuarteto formado por Víctor Rodríguez, Diego Piña, Jaime Manuel Sobrado y Óscar Carrera se impuso al K-4 de sus compañeros Joan Ardit, Roberto Lechuga, Rubén Millán e Iván Alonso, relegando a los portugueses del GCDR de Gemeses a la tercera posición.
En K-4 femenino, el cuarteto formado por Carla Pérez, Ana Varela, Valeria Romero y Patricia Domínguez, también del Kayak Tudense, superó en la llegada al equipo del Club de Mar Ría de Aldán y al del Náutico Firrete. La triple corona sénior para el club de Tui la completó el C-4 masculino formado por Ramón Ferro, Óscar Graña y los hermanos David y Daniel Costa, que se impuso a los cuartetos del Club Breogán do Grove y del As Torres.
En el resto de categorías, las victorias estuvieron más repartidas. En cadetes, las portuguesas del GCDR de Gemeses ganaron en K-4 femenino y el Kayak Tudense logró su cuarto triunfo en las 9 categorías en liza con el K-4 masculino, mientras que en C-4 masculino, el Piragüismo Poio no tuvo rival. Y en juveniles, el Breogán do Grove se impuso en K-4 femenino, el Club Naval de Pontevedra en el masculino y As Torres Romería Vikinga en C-4 masculino.
Formato novedoso
Más allá de los resultados, la gran novedad fue el nuevo formato de la prueba, que permitió seguir las evoluciones de los palistas en todo momento. Cada equipo, formado por cuatro palistas, tuvo que recorrer los primeros 2.000 metros en K-1 o C-1, realizando un porteo en la zona de transición para completar después la misma distancia en K-2 o C-2 y, por último, afrontar los 2.000 metros finales en el K-4 o el C-4.
Las buenas sensaciones que dejó el nuevo sistema de competición hace presagiar que este formato se repetirá en próximas ediciones.