«Nos costó mucho, fue muy duro»

gabriel cao VIGO / LA VOZ

DEPORTES

Laura y Lucía Llópiz reflexionaron en Cangas sobre su desbarco en el mundo de la vela.
Laura y Lucía Llópiz reflexionaron en Cangas sobre su desbarco en el mundo de la vela. XOAN CARLOS GIL< / span>

Las dos primas anuncian su paso a la clase 470 tras ganar tres veces el mundial de Vaurien

30 jul 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Lucía (20 años) y Laura (21) Llópiz vienen de proclamarse campeonas del mundo en la clase Vaurien de vela. Las dos primas, que llevan tan solo cinco años en el mundo de la vela, logran con este su tercer campeonato del mundo consecutivo y afrontan con ilusión el cambio a la categoría olímpica de 470 de cara a los juegos olímpicos de Brasil.

-¿Cómo vivieron este último campeonato del mundo?

-Lucía: La preparación fue complicada porque nos cuadro justo después de los exámenes. Eramos favoritas pero el mundial fue mucho más complicado que en otras ocasiones.

-Laura: Llegamos muy justitas al campeonato. Yo venía de una lesión y nos costó mucho, el mundial fue duro, con mucho viento y oleaje que exigían mucho físicamente.

-Son campeonas tres años consecutivos ¿Cuál es su secreto? ¿El ser familia ayuda?

-Lucía: La verdad es que con lo poco que llevamos se puede decir que salimos de la nada. Al poco tiempo ya ganábamos a gente con mucho más experiencia que nosotras.

-Laura: Influye mucho el conocernos tan bien desde pequeñas. Tenemos una gran compenetración en el barco y eso es importante.

-Empezaron bastante tarde ¿Cómo fueron los inicios?

-Lucía: A mí me gustaban muchos deportes pero la vela no estaba en mi mente. Al final Laura me empujó a empezar en la vela con 14 años en escuela de vela.

-Laura: Me gustaba el fútbol pero como no había equipo quise probar con la vela. Empecé, a los 13 años, a través de los cursos de verano. Me dijeron de hacer alguna regata, me gustó y ya piqué a Lucía para que empezase.

-La vela es un deporte muy costoso ¿Es esto un hándicap?

-Lucía: Es un deporte muy caro, la verdad. El barco tienes que comprarlo, porque los del club no están en condiciones y además el material se daña rápidamente y es my caro. Además desde el club, por la situación económica, no hay ningún tipo de ayuda.

-Laura: Además tenemos que cubrir gastos para los campeonatos. En este mundial tuvimos que pagarnos nosotras el viaje porque no encontramos patrocinador, a pesar de nuestro recorrido en la vela. Pero por suerte nos pueden ayudar desde la familia.

--¿Cómo llevan en su familia la dedicación a la vela y los éxitos?

-Lucía: Están encantados, estamos celebrándolo ahora. Además llevamos el apellido en licra con los nombres, muy familiar todo.

-Laura: Y el barco se llama Pepín, por nuestro abuelo. Pero desde nuestra familia nunca han tenido una afición por la vela aunque ahora nuestros pequeños ya empiezan a interesarse..

-¿Es muy sacrificada la preparación?

-Lucía: No solo nos preparamos entrenando. Hay estudios en casa de la parte más táctica y técnica de la vela. El estudio personal no lo lleva ningún entrenador.

-Laura: Ahora mismo le dedicamos los fines de semana. De viernes a domingo, desde las 10.00 hasta las 18.00, aunque depende de las condiciones. Pero para empezar en una nueva categoría como el 470 vamos a tener que entrenar por la semana y muy duro.

-¿Cómo afrontan el 470? ¿Creen que pueden llegar a los Juegos Olímpicos?

-Lucía: Las preparaciones son en solitario. Tenemos que entrar en contacto con el barco. La preparación para unos Juegos es muy lenta, pero ojalá podamos estar en Brasil, sería increíble.

-Laura: El primer año va ser horas y horas de agua. No haremos ninguna regata. Son muchas cosas las que tenemos que aprender en el nuevo barco. Y no es que las aprendas es que te tienen que salir mecánicamente. Los juegos están muy lejos todavía.

PROMESAS DEL DEPORTE VIGUÉS LAURA Y LUCÍA LLÓPIZ, CAMPEONAS DEL MUNDO DE LA CLASE VAURIEN

«Me gustaban muchos deportes, pero no la vela; Laura me empujó a empezar en la escuela con

14 años»

«Comencé a los 13 años con cursos de verano, hice alguna regata, me gustó y piqué a Lucía para que empezase»