Un ciclo alimentado por un estilo

Xosé Ramón Castro
x. r. castro REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

02 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Cuáles son la causas de semejante ciclo triunfal? Los entrenadores del fútbol español tienen claro que obedece a la apuesta por un estilo definido con el balón como protagonista, a la maduración de una generación larga de jugadores que comenzó a instalarse en el éxito en el Mundial sub 20 de Nigeira y a la suerte necesaria para dar un paso adelante. El juego y el estilo perdudarán en el tiempo en un ciclo que todavía no divisa su final. Porque el relevo parece más que asegurado.

La explosión del fútbol español en el Prater de Viena cuatro años atrás tiene su punto de arranque trece antes. Es el punto en donde lo sitúa uno de los padres de la criatura, Iñaki Sáez, todo un especialista en su día en los equipos bases dentro del organigrama federativo. «Creo que estos jugadores son el producto de cuatro generaciones. Comenzamos en el año 99 ganando el Mundial sub 20, luego fuimos a las Olimpiadas con este gente, en el 2002 fuimos campeones de Europa sub 19 con otra camada de futbolistas, en el 2004 y 2006 se quedó campeón de Europa con Piqué, Mata y todos estos», recuerda.

La paternidad del proyecto

Jabo Irueta sitúa en el principio de los tiempos a Luis Aragonés «que ha sido la persona decisiva en este ciclo». Lillo recuerda que fue el Sabio de Hortaleza quien hizo lo más difícil. «Iniciaticamente Luis tuvo problemas por un determinado cambio al regreso del Mundial de Alemania para elegir a unas personas y dejar a otras en el camino», pero Paco Herrera le da un mérito capital a Del Bosque. «Lo mejor que tiene es de una forma natural encontrar los caminos y seguir los pasos de algo que funciona y de mejorarlo».

La filosofía del Barcelona

El técnico del Celta viaja de un modo directo al génesis de la catarsis, el cambio de estilo: «Antes de la pasada Eurocopa parecía que la cuestión física estaba por encima y da la impresión que en la federación tuvo en cuenta la filosofía del Barcelona. Yo creo que esas ideas a día de hoy ya se están utilizando en toda Europa. Ahora primero está el talento y después otras cosas. Estamos vendiendo un fútbol distinto que nos está comprando todo el mundo».

Mucha fábula

En este aspecto, Juanma Lillo tacha de «fábula» aquello de la furia. «España culturalmente siempre ha estado más por el fútbol asociativo. Ha habido selecciones que habían podido conversar con el mismo lenguaje y siempre se había apelado a un falso estado de equilibrio».

Esta puesta en escena se encontró con la fortuna como aliada. «España se carecterizó durante muchos años porque siempre era favorita pero nunca había ganado absolutamente nada y yo creo que el hecho de haber ganado la primera vez fue lo que nos liberó de esos tapujos que tuvimos durante muchos años, en donde también contamos con excelentes generaciones de futbolistas que habían podido ganar cosas y no lo hicieron por muchos factores, entre ellos la fortuna. Ésta ha sido una selección que realmente se ha creído que puede ganar a cualquiera», enfatiza Paco Jémez, flamante nuevo entrenador del Rayo Vallecano.

Época y futuro

Los grandes equipos de la historia del fútbol han marcado una época, por eso esta España pasará a la historia. «Cada época se significa por un estilo de juego, Italia cuando ganaba lo hacía con el catenaccio, Brasil, Alemania y Holanda también tuvieron su método. Nosotros hemos conseguido el nuestro y pienso que todavía podemos ir a mejor», comenta Iñaki Sáez, que mira al futuro con optimismo. El mismo que tiene Jémez, convencido del recorrido de esta selección, en gran medida por su capacidad para encontrar recambios: «A este equipo no se le ha acabado el ciclo porque ha sabido rejuvenecer poco a poco la selección y dando entrada a nuevos valores». Solo hay que ver lo que viene por detrás, desde la selección olímpica a cualquier otra plagada de grandes peloteros.