La caricia que acabó en gol

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Pirlo disparó con suavidad y al centro de la portería el tercer penalti de Italia ante Inglaterra. El meta Hart ya se había tirado cuando vio de la trayectoria del balón.
Pirlo disparó con suavidad y al centro de la portería el tercer penalti de Italia ante Inglaterra. El meta Hart ya se había tirado cuando vio de la trayectoria del balón. SRDJAN SUKI < / span>efe< / span>

El penalti a lo Panenka marcado por Pirlo se ha convertido en el tanto de la Eurocopa

26 jun 2012 . Actualizado a las 13:02 h.

A medio camino entre la excelencia y la excentricidad se sitúa la magia de los penaltis a lo Panenka. Un territorio reservado para unos pocos, entre los que se encuentra el italiano Andrea Pirlo, el último futbolista que se ha atrevido a entrar en la leyenda. El centrocampista de la Juventus escribió el domingo, ante Inglaterra, la que por el momento es la última línea de una historia que Antonin Panenka comenzó en la final de la Eurocopa de 1976. El jugador checo, en el penalti decisivo frente a Alemania, picó el balón con mimo para dar la victoria a su selección. Lo hizo con sutileza, casi a cámara lenta.

Reservado para los grandes

El tanto del checo fue el primero de un selecto club en el que futbolistas de la talla de Zidane, Totti o Djalminha han ingresado. El astro francés no dudó en echar mano de la técnica en la final del Mundial de Alemania. Totti se animó en los cuartos de final de la Eurocopa del 2000, y Helder Postiga firmó el pase a semifinales de Portugal en su Eurocopa (2004) con un penalti que mantuvo en vilo a toda la nación.

El exdelantero del Deportivo Sebastian Loco Abreu ha llegado incluso a convertir en costumbre lo que para la mayoría es la excepción. Metió a Uruguay en cuartos de final del Mundial de Sudáfrica con un panenkazo descarado. Repitió en la Copa América ante Brasil, e incluso tuvo la osadía de tirar en un partido con el Botafogo dos penaltis con la misma técnica, tras haber fallado el primero. Genio y figura.

Brochazos de calidad

La tranquilidad con la que el domingo Andrea Pirlo ejecutó el lanzamiento, suave, como meciendo el balón, deleitó a los paladares más exquisitos. Fue un brochazo de elegancia salido de las botas de un futbolista cuya conexión con el balón va más allá de lo físico. Pero el meta inglés, Hart, no ha sido la primera su primera víctima. Pirlo ya había mostrado con la camiseta del Milan que no le tiembla el pulso para afinar el disparo y provocar el delirio, pero ante la selección inglesa había mucho en juego. Nada más ni nada menos que una semifinal de la Eurocopa y devolver a sus compañeros la confianza perdida tras haber fallado el primer penalti. Quizás por eso su temple a la hora de ejecutar el lanzamiento todavía sorprendió más. «Me ha venido así, en el momento», explicaba el futbolista intentando revestir de normalidad lo que roza lo excepcional. Un gol que, para muchos, ya es el tanto de la Eurocopa.