«El público de Sar es una madre»

El Alquimista de Pontepedriña es un profeta adorado en su tierra


El periodista Enric Corbella lo bautizó como el Alquimista de Pontepedriña, y le gustó. El entrenador del Obradoiro CAB fue un día el niño Ramón Fernández Vidal (Santiago, 1969), un chaval flacucho que le pegaba patadas a un balón junto a la estación del tren. Hoy es el coach del único equipo gallego en la Liga Endesa, un tipo tan querido por la afición que dan ganas de abrazarlo.

-La afición y el entrenador siempre son un matrimonio de conveniencia, para lo bueno...

-Aquí menos. El público de la caldeira do Sar ha sido como una madre en las gripes y los sarampiones, nos ha mimado muchísimo. En otros pabellones podríamos haber encontrado más rechazo, pero una madre va a querer a su hijo toda la vida.

-Cambiando San Genaro por Pontepedriña, tuvo usted la infancia de Carlitos de Cuéntame...

-Totalmente. Además me siento muy reflejado porque mi padre trabajaba en una imprenta y mi madre era modista. Es una serie que refleja perfectamente lo que era la España de mi niñez: los platos de Duralex, cómo eran las abuelas... incluso mi padre tenía una forma de ser muy parecida a la de Antonio Alcántara, estricto por delante y, por detrás, siempre mirando por los suyos; un tipo que se supo adaptar a los nuevos tiempos.

-¿Y el romance con el baloncesto cómo empezó?

-Yo jugaba en el colegio y en la calle. Soy hijo del bum de la medalla de plata de Los Ángeles. Toda España se paró para ver la final olímpica. Con siete años mi padre me traía al viejo Sar a ver al Obra. En el barrio se hizo un equipo de cadetes y, como no tenían entrenador, me puse yo.

-Y ahora echa unas broncas terribles en inglés: «Fucking shit, joder!». ¿Se reconoce?

-El inglés es fruto del sacrificio de mis padres, que trabajaron muy duro para que tuviéramos los estudios que ellos no pudieron tener.

-Pero los tacos en inglés no se aprenden en el cole...

-El noventa por ciento de las veces juro en castellano o en gallego. [Se ríe].

-¿Y por qué es tan reacio a pedir tiempos muertos? La gente de #rosmadoiro ha hecho camisetas que dicen «Pide tempo morto, Moncho!!!»...

-Cualquier profesión como la mía, que esté expuesta, está abierta a la crítica. En el fútbol es más «¡Sienta a este!» «¡Pon al otro!». Aquí la toman con el tiempo muerto. Estoy convencido de que, algunas veces, los que me lo han pedido tenían razón. Pero no creo en el tiempo muerto como arma mágica, lo pido cuando lo creo conveniente. Lo de la camiseta es una iniciativa simpática de un grupo de gente que conozco. El sentido del humor por encima de todo. Tengo una y me la pondré este verano.

-¡Póngasela ahora, va!

-[Duda, pero... ¡se la pone!].

-¿Cómo desconecta de las tensiones?

-Leo mucho. La novela negra me encanta, muchas veces son auténticos estudios antropológicos. Y me gusta mucho comer y el vino, que es una obra de arte. Cuando me preguntan qué me gustaría que estudiara mi hijo digo: «Enología en Burdeos». Es broma, claro.

-¿Alguna escapada especial que le gustaría hacer?

-Mi mujer y yo siempre procuramos viajar. Pero tengo la capacidad de sorpresa virgen, disfruto en Toledo como en el Ulla o en Nueva York. Soy más urbanita que de naturaleza, y me queda tanto por ver...

nacho.miras@lavoz.es

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
14 votos

«El público de Sar es una madre»