Tres jornadas para el final, y el Azkar tiene en su mano lo que tantos al inicio consideraron una quimera: la salvación. El equipo está concienciado para acercarse a ese reto. Nadie más que los propios jugadores están convencidos de su fortaleza, y ese estímulo les lleva a presentarse este mediodía en Cartagena para conjurar de forma definitiva el fantasma del descenso directo. Con un punto valdría, pues son cinco los que le sacan a los murcianos, penúltimos. La cita, a las 13.00 horas en el Pabellón Wsell de Guimbarda (en directo en Marca TV; en diferido, a las 16.30 horas, en TVG2).
Los locales están ante su última oportunidad, lo que los convertirá en muy peligrosos, algo que ya han sufrido en sus carnes Manacor o Caja Segovia en las últimas jornadas. Para Diego Ríos, acabar todas las jugadas, y no perder balones que permitan a los cartageneros armar sus rápidas contras, serán dos de los principales motivos de preocupación. «El ochenta por ciento de sus goles los han marcado en transiciones», advierte el técnico pronista. «Tenemos que saber manejar su ansiedad, y no perder nosotros la cabeza. Son ellos quienes deben tener prisa», manifiesta.
Los jugadores azulones están muy motivados, quieren conseguir una victoria y seguir con tranquilidad lo que haga después el Santa Coloma contra el Zaragoza.