Es la pregunta que en estos momentos se hace prácticamente todo el mundo. «¿Quién ganará, el Barcelona o el Madrid?». Será esta noche cuando volverán a verse los dos que mandan en la Liga a lo largo de toda la temporada. Los 18 equipos restantes desempeñan el papel de comparsas, facilitando el desarrollo de un calendario con 38 jornadas de partidos. De no ser así, esos dos «caporales» del fútbol español se verían obligados a una inactividad casi total, reduciendo sus compromisos a jugar con rivales europeos. Parece claro que esta limitación no les permitiría, ni al Madrid ni tampoco al Barcelona, llenar sus arcas y pagar contratos millonarios para pasearse por los campos españoles festejando triunfos sobre rivales que plantan cara a esos partidos con una inferioridad manifiesta.
Un pronóstico imposible
Pero estábamos con la pregunta del día. Por supuesto que no caeré en esa ingenuidad, tan floreciente en el mundo del fútbol, de atreverme con un pronóstico que nunca es serio por la falta de valores reales que permitan siquiera el intento. Creo ser objetivo (?) limitándome a mencionar algunos puntos de vista que pueden influir para la suma de esos 3 tan decisivos para el desenlace del campeonato.
Primero. El Madrid se presenta, aparentemente, algo mejor que su rival, pero el factor campo debe servir al Barcelona para anular aquella desventaja y superarse.
Segundo. La velocidad que se imprima al juego es vital porque permite la sorpresa a favor, en jugadas sin elaboración previa. Aquí, la ventaja es del Madrid, puesto que el Barcelona realiza un fútbol más lento.
Tercero. En la busca del gol, el camino del Barcelona pasa por Messi. En el Madrid hay más facilidad para hacer goles.
Cuarto. Cada partido de fútbol es un mundo, y no se cree que el de esta noche presente un resultado claro hasta que el árbitro haga sonar el silbato, señalando el final.
Entonces, cuando esto ocurra, se destapará por fin el misterio.