Con licencia para fallar

José M. Fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Pese a errar sus 15 primeros lanzamientos, Kobe dio la victoria a los Lakers

02 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Con licencia para disparar. Tenga un buen o un mal día y tanto en liga regular como en los play off. En los Lakers, a la hora de decidir, el balón acaba en las manos de Kobe Bryant. Pero lo de ayer frente a Nueva Orleans rozó el esperpento. Comenzó el último cuarto en el banquillo, pero el duelo comenzó a tomar tan mal cariz que el técnico de los Lakers, Mike Brown, decidió devolver a la pista a su estrella.

Quizá escarmentado por las críticas que recibió hace un par de semanas del propio jugador tras dejarlo demasiado tiempo en el banquillo en los momentos decisivos, Brown pasó por alto que Kobe Bryant había errado sus 15 primeros lanzamientos, incluidos siete triples. Faltaban siete minutos para finalizar el encuentro, tiempo en el que sumó 11 puntos y, sobre todo, un triple que decantó definitivamente el triunfo de los Lakers a falta de 20 segundos para el final (88-85). Solucionó el partido, pero no sus penosas estadísticas: 3 canastas de 21 lanzamientos (un triple de 8 intentos). La última vez que Kobe no había logrado anotar un solo punto en los tres primeros cuartos fue el 28 de marzo de 1998, en un partido contra Utah.

Kobe siempre ha tenido licencia para disparar, aunque como ayer, tenga un día nefasto. De hecho es actualmente el máximo anotador de la Liga, con 27,9 puntos de promedio y con unos porcentajes de acierto por debajo de los de toda su carrera (42,1% y 45,3%, respectivamente). Solo en la campaña de su debut (1996-97) había estado más fallón que en la actual (41,7%) y en un par de ellas había tenido menos acierto desde la línea de tres puntos (29,3%).

«Los tiros que estaba intentando eran buenos pero, simplemente, no entraban. He contado con grandes compañeros de equipo para mantenernos en el partido», reconoció Kobe en referencia a Pau Gasol (21 puntos y 11 rebotes 3 asistencias y 2 tapones, el último cuando Smith, sobre la bocina, intentaba un triple que hubiera forzado la prórroga). Pero el que decide siempre es Kobe, presente los últimos cinco anillos de los Lakers y el jugador que más cobra de la NBA (16,7 millones de euros).