El estadounidense recupera su lugar en el golf y despide su peor etapa desde que se hizo profesional
27 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Camino del green del hoyo 18 del Bay Hill Club & Lodge de Orlando, Tiger Woods al fin sonrió. Seguro ya de que volvía a ganar, de que recuperaba su lugar en el golf después de 30 meses sin títulos en el circuito de la PGA, se relajó. Disfrutó entonces del reconocimiento de un público que también quería despedir ya su peor etapa desde que se hizo profesional. Generoso en la victoria, aguardó para escuchar la ovación de los aficionados acompañado por su dignísimo compañero de partida, el jugador que le presentó mayor batalla, el norirlandés Graeme McDowell, segundo a cinco golpes en el Arnold Palmer Invitational.
Como miles de aficionados de todo el mundo, Woods espera ahora «expectante y entusiasmado» el Masters de Augusta, que empezará dentro de nueve días. Su séptimo triunfo en el Arnold Palmer Invitational supone el número 72 de toda su carrera en el PGA Tour. «Es una sensación maravillosa», admitió Tiger, quien a sus 36 años deja atrás una dolorosa etapa de problemas personales, lesiones y cambios.
El triunfo lo catapulta del decimoctavo al sexto lugar del ránking mundial, en el que llegó a caer más allá del top 50. «Tuve que trabajar muy duro», indicó tras la victoria en Orlando, muy cerca de su residencia habitual.
«Estoy agradecido a muchas personas que me ayudaron. Todos saben quiénes son», explicó Woods, que en principio no competirá esta semana en el Houston Open y entrenará hasta la semana del Masters de Augusta. «He mejorado, y eso es lo principal. He estado cerca de ganar en una serie de torneos. Solo era cuestión de mantener el rumbo y seguir paciente, de continuar trabajando para perfeccionar lo que estábamos haciendo», reiteró el domingo, en la línea de las semanas anteriores, en las que ya se veía en la línea adecuada para volver a celebrar títulos.
«He mejorado, y eso es lo principal. Solo era cuestión de mantener el rumbo y seguir paciente»
Número 6 del ránking mundial