Paco Herrera no tiene miedo a que pueda aparecer la relajación por superar el Tourmalet ni el miedo por verse en una situación envidiable. «Los he visto bastante bien, concentrados, serios, no tengo la más mínima duda. La temporada anterior cuando nos pusimos primeros estábamos nerviosos y nos equivocamos mucho, pero no tengo esa sensación para nada. Veo al equipo muy maduro, muy convencido del objetivo y con muchas ganas de ir a por él».
No teme tampoco que se pueda producir un bajón físico como sucedió el año pasado. «Veo a la gente muy fresca, muy fuerte, no veo ningún jugador que necesite un descanso», aunque sí matizó que Quique de Lucas, que es el que lleva más minutos encima, está ahora un punto por debajo de su nivel habitual «pero un jugador tan inteligente que con dos o tres cosas en algún partido te soluciona esos momentos. Puede jugar perfectamente».
El preparador céltico habló por otra parte del riesgo que supone recibir a un rival sin presión: «Pueden meterse en el bloque de los seis primeros pero sin esa ansiedad, y eso lo convierte en más peligrosos», para advertir a renglón seguido de los peligros sorianos: «El Numancia es un equipo que mantiene la líneas muy marcada. Juegan a atacar, los hombres de banda se manifiestan en ataque más que en defensa y más que ancho, es un equipo muy largo».