Belén Toimil, la júnior de bronce

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

DEPORTES

La mugardesa, de 17 años, sube al podio del nacional de atletismo de pista cubierta al lanzar 15,14 metros

27 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Galicia da un paso al frente en la pista cubierta. Si el año pasado cerró el campeonato de España con cuatro bronces, en esta ocasión, en Sabadell, consiguió cinco platas y un bronce, la medalla más inesperada y quizá la de mayor realce, ya que lo protagonizó una júnior de 17 años recién llegada a la competición absoluta. Belén Toimil envió el peso, en el último lanzamiento, a 15,14 metros. Los subcampeonatos fueron para David Gómez en el heptatlón, Begoña Garrido en los 800 metros, Solange Pereira en los 1.500, Virginia Villar en los 60 vallas y Eva Arias en los 3.000 metros.

Belén Toimil (Mugardos, 1994) fue la gran sorpresa. La atleta del Playas de Castellón llegaba con la sexta mejor marca (14,44 metros) y con opciones bastantes remotas de subirse al podio. Su objetivo era acercarse a los 14,50 metros que le piden para estar en el Mundial júnior. Pero el día en Sabadell fue redonda para ella. En el segundo intento ya lanzó a 14,67 metros y desde la más absoluta tranquilidad aprovechó el último intento para firmar los 15,14 metros que la subían al podio.

La medalla de bronce tenía además un premio adicional, la mínima para el Campeonato del Mundo de su categoría ya a las primeras de cambio. Incluso se quedó a las puertas de hacer historia, porque le faltaron 17 centímetros para pulverizar la marca gallega absoluta que tiene en su poder Ángeles Barreiro desde el ya lejano 1991.

«No me lo podía creer -comentó-. Ya estaba contenta con el lanzamiento de los 14,67 y con la medalla de bronce, pero cuando vi los quince metros comencé a llorar y no era capaz de parar. Menos mal que vino todo el mundo a reconfortarme», comenta la atleta mugardesa después de subir al podio. Entre los abrazos faltaba el de su entrenador, Javier López Viñas, que tuvo que quedarse en Galicia atendiendo otros frentes, «pero me llamó y me dijo: ¡No paras campeona!, y volví a llorar».

En la distancia, su entrenador está igual de contento y sorprendido. «Había una pequeña posibilidad de que fuera medalla, pero tenía que hacerlo muy bien, que le saliera un concurso perfecto, y la verdad es que ha estado soberbia». Viñas, con quien trabaja en el Centro de Tecnificación de Pontevedra, tenía programado en su libro de ruta que Belén sobrepasase los 15 metros bien cumplida la temporada, en pleno verano, en el Mundial que es la gran cita del año, pero los hechos se han precipitado en el tiempo «lo que demuestra que Belén es una gran competidora, muy fiable porque siempre da el tono en las grandes citas, y que además está asimilando muy bien el trabajo técnico que estamos desarrollando».

Belén Toimil, que combina peso y disco, llegó al mundo del atletismo con nueve años a través de las actividades extra escolares que tiempo después le llevaron a enrolarse en el Narón. En categoría cadete vivió su primer nacional en la disciplina de peso y en el 2010 se presentó en sociedad con un oro en el nacional juvenil de Oviedo. En aquella ocasión había lanzado 12,20 metros. Ahora, todavía en edad júnior, ya accede al podio absoluto.

Javier López Viñas no tiene dudas de que tiene a sus órdenes a una figura en potencia. «En pocos años va a dar más de un campanazo, tiene mucho potencial», comenta el pontevedrés, convencido de las posibilidades de su alumna. La próxima semana le espera un encuentro internacional y en verano el Mundial júnior de Barcelona.