El pinchazo de todos los rivales dobla la trascendencia del duelo con el Almería
26 feb 2012 . Actualizado a las 10:59 h.En pleno Tourmalet, la carretera se endurece todavía más para el Celta en su defensa de la segunda plaza. En Elche aprovechó la oportunidad que le brindó la etapa para mantener la distancia con sus perseguidores, pero esta mañana los puertos de montaña todavía se encarecen. Llega a Balaídos un Almería tan lanzado como el equipo de Herrera, que también acumula diez jornadas sin perder y que clava los 16 puntos que han conseguido los celestes en los últimos seis partidos. Pero un hipotético triunfo tendría un premio adicional después del pinchazo de ayer del Valladolid y del Elche. Una bonificación de cuatro puntos con respecto al dúo de perseguidores e incluso la posibilidad de acercarse al líder.
El Almería será recibido en Vigo con todos los respetos y un reguero de flores. Defensa sólida con el sello de Alcaraz, un dúo importante en el centro del campo y un ataque demoledor con Ulloa paseando el pichichi con 18 goles, uno más que los que suman Aspas y David juntos.
Y para superar semejante escollo Herrera no solo ha elegido al talaverano para la punta del ataque, sino que se ha aventurado a anunciar que marcará ante su ex equipo. Lo ve enchufado, con ganas, y sobre todo rápido, su principal virtud.
Por detrás de David Rodríguez no habrá ninguna alteración, tan solo ajustes en el libro de ruta de la etapa. Los vigueses deben responder a los muchos centímetros de los andaluces con máxima atención y concentración en el balón parado y están obligados a mantener las vigilancias en cualquier circunstancia para evitar que los almerienses monten una contra. Pasadores, bandas y finalizadores no les faltan para hacer daño a cualquier contrario. Sus 22 puntos a domicilio son la mejor prueba.
El Celta no le va a la zaga, sino que supera estos números. Además de aventajarle en la clasificación, al final ha conseguido hacerse fuerte en Balaídos con cinco triunfos consecutivos (algo que no sucedía desde el 2005), ha ganado el punto de madurez imprescindible para luchar por el ascenso y sabe que está ante una oportunidad de oro no solo para tomar oxígeno, sino para dejar al Elche a una distancia considerable e incluso para mirar de reojo a su vecino del norte que ayer puso fin a su racha de nueve victorias consecutivas. Uno de los enigmas se saber si con tantas cosas en juego no le entrará un ataque de pánico, aunque Herrera los ve más confiados y tranquilos que nunca.
La escenografía de un partido con cartel de grande se cierra parte del graderío del estadio vigués recobrando parte de vida. Balaídos espera de largo la mejor entrada de la temporada. Como se merece un día de etapa reina.