Al menos 74 muertos tras episodios violentos al término de un partido en Puerto Said
02 feb 2012 . Actualizado a las 11:16 h.Al menos 74 personas habían muerto a la hora de cierre de esta edición y 188 habían resultado heridas debido a los enfrentamientos entre las hinchadas de dos equipos de fútbol egipcios en Puerto Said, en el nordeste de Egipto. Las escaramuzas comenzaron cuando el árbitro pitó el final del partido en el que el Al Masry infligió la primera gran derrota de la temporada al Al Ahly, uno de los mejores equipos de Egipto, en el campeonato nacional. Los seguidores del Al Masry lanzaron piedras, botellas y bengalas a los del Al Ahly, según varios testigos, entre los que se encuentra el fotógrafo de la Agencia France-Presse.
Los Hermanos Musulmanes, la más vieja, extendida e influyente organización integrista del mundo árabe y musulmán, acusaron de lo sucedido a los partidarios del derrocado presidente Hosni Mubarak. «Los sucesos de Puerto Said fueron planificados y son un mensaje de los partidarios del antiguo régimen», afirmó el diputado Esam al Erian en un comunicado del Partido de la Libertad y la Justicia (PLJ), su brazo político.
Añadió que la Asamblea del Pueblo, dominada por su colectivo, pedirá al ministro del Interior y a los responsables de seguridad «asumir plenamente sus responsabilidades». El presidente de la Asamblea, el islamista Saad al-Katatni, convocó para hoy una reunión extraordinaria de la Cámara para abordar estos hechos.
El jefe de la Junta Militar egipcia, Mohamed Husein Tantaui, envió dos helicópteros del ejército para llevar a El Cairo a la expedicion del equipo del Al Ahli, mientras que el Ejército evacuaba de Puerto Said a los aficionados del equipo en autobuses protegidos por vehículos blindados de las fuerzas armadas. Los locales comerciales de la ciudad cerraron sus puertas tras varios actos de vandalismo.
Enfrentamientos
Los ultras del Al Ahly, más conocidos como los Diablos rojos, tienen fama de ser muy radicales y se han enfrentado con frecuencia a las fuerzas de seguridad en las protestas que han sacudido en los últimos meses la plaza Tahir. Sin embargo, según testigos presenciales, fueron los hinchas del Al Masri quienes provocaron el enfrentamiento, al invadir el terreno de juego tras cada gol de su equipo y hacerlo de nuevo cuando finalizó el encuentro.
No es la primera vez que sucede un acto de violencia en un estadio egipcio desde la revolución, ya que, según resaltó ayer Al Yazira, un gran número de agentes de policía han desaparecido de las calles y, por lo tanto, acuden menos a acontecimientos deportivos, que quedan así huérfanos de seguridad. Anoche en El Cairo también fue suspendido el partido entre el Zamalek y el Ismaily a causa de un incendio originado al final de la primera parte. Según un responsable de seguridad, el fuego quedó rápidamente bajo control.