El lateral canario sopla las velas de su 36 aniversario mientras sigue inscribiendo su nombre en la historia del club.
25 ene 2012 . Actualizado a las 20:56 h.36 años contemplan ya a Manuel Pablo, que el 25 de enero sopla las velas. El lateral canario vive otro aniversario como deportivista, desde que llegara a A Coruña en 1998. Convertido en un símbolo indiscutible del Dépor más glorioso, el risueño jugador de Bañaderos quema etapas para entrar con mayúsculas en los libros de histora del club coruñés.
Manuel Pablo tiene contrato para otra temporada más. Sus dos últimas renovaciones han venido de forma automática, después de jugar 25 partidos en la 2008/2009, y otros tantos la campaña pasada. Es el tercer jugador con más partidos en Primera vistiendo la camiseta blanquiazul, sólo por detrás de Fran y Mauro Silva. Y un ascenso le daría la ocasión de seguir aumentando su récord.
El canario ha protagonizado los momentos de mayor gloria del Dépor en Primera, encogió el corazón del deportivismo con su terrible lesión en aquel fatídico día contra el Celta y lució sus galones de símbolo blanquiazul cuando anunció su renovación por dos temporadas en plena lucha por evitar el descenso la temporada pasada. Su amplio historial incluye un sólo gol en Liga, casi una anécdota. Como Mauro Silva. Fue en Santander, en una clara victoria del Dépor por 0-3. El insólito evento produjo una foto ya clásica en muchos álbumes deportivistas: Manuel Pablo y Valerón, a carcajada limpia, abrazándose. En declaraciones a un blog canario, Manuel Pablo recuerda el momento. «Resultó divertido porque mi único gol lo celebré con Valerón, que estaba muy cerca en la jugada. Nos reímos mucho sin decirnos nada ..., quizás porque él había marcado el primero antes y porque no destacamos precisamente por ser goleadores, especialmente yo», dijo.
Los años no pasan en balde, sin embargo, para Manuel Pablo. Esta temporada apenas ha participado en cuatro partidos de Liga y está a la cola en minutos jugados en la plantilla. Ha sufrido ya tres lesiones musculares, una en septiembre y su consiguiente recaída, y otra en enero, en la vuelta de la eliminatoria de Copa del Rey ante el Levante. Mientras apura su recuperación, y con la vista puesta en ocupar el lateral izquierdo en alguna ocasión más ante el rendimiento de su paisano Ayoze, Manuel Pablo celebra otro cumpleaños blanquiazul. Le queda por lo menos otro más, según reza en su contrato.