El coruñés fue elegido mejor debutante y el Dynamo de Kiev intenta ficharlo.
11 ene 2012 . Actualizado a las 13:00 h.Tenía que ser gallego. Lucas Pérez (A Coruña, 1988) pone el picante en la Premier League ucraniana. No solo con el fútbol bizarro que le catapultó del barrio de Monelos a la élite del balompié mundial, sino porque es el jugador de moda en el emergente campeonato de Ucrania, sede de la Eurocopa que se celebrará este verano.
Después de haber sido elegido por los entrenadores y jugadores de la Premier League como el mejor debutante del año (premio que entrega la publicación Sport Express), su club, el Karpaty Lviv se ha visto en una situación comprometida ante las ofertas que ya han llegado para hacerse con el fichaje de un jugador que tiene contrato hasta diciembre del año 2013. Entre ellas, la del Dinamo de Kiev, actual líder y club con mejor palmarés en esas latitudes. También se han sumado como pretendientes el Slovan de Bratislava eslovaco o incluso el Hércules (que busca una cesión).
«Aquí estoy bien. A mí me gusta mucho la Liga española, pero la oportunidad de poder ir al Dynamo es única, increíble. Es uno de los grandes de Europa», reflexionaba ayer para La Voz el futbolista gallego.
Aunque se ha abierto a negociar con el Dynamo, el Karpaty ya mostró públicamente su intención de no vender a Lucas Pérez y, en consecuencia, ha solicitado una cantidad de cinco millones de euros por su traspaso. Alguna de las ofertas que llegaron al club alcanzaron los tres millones de euros, pero fueron rechazadas, por el momento, por el máximo dirigente de la entidad de Lviv.
El Karpaty se encuentra en la actualidad en la decimotercera posición de la clasificación, a cuatro puntos del descenso, y considera que Lucas es pieza fundamental en la lucha por la permanencia. De hecho, el futbolista gallego ha metido ya cuatro goles en la Premier League y otro en la Europa League, a pesar de actuar escorado a la banda.
El zurdo coruñés confirma de este modo su capacidad de adaptación a cualquier escenario futbolístico. Desde sus inicios, este jugador hecho a sí mismo como persona ha sabido sobrevivir con un balón en los pies.
Trayectoria intensa
Aunque desde Ucrania continúa reiterando su deseo de jugar en el Deportivo algún día, el Karpaty y, quién sabe, el Dinamo de Kiev figuran en el horizonte de la trayectoria de un chaval que despuntó a las órdenes de Arsenio Iglesias en las escuelas deportivas municipales de A Coruña y que luego vistió las camisetas del Victoria, Arteixo, Alavés, Montañeros, Ordes, Atlético de Madrid y Rayo Vallecano, además de la del Loureiro de fútbol sala.
Morriña al margen, Lucas siempre ha tenido claro que «cuando uno se va de casa, lo hace con todas las consecuencias». Por eso, supo huir en el momento justo de aquel Alavés de Piterman o del Rayo de los Ruiz Mateos. Por eso, sabe de la importancia de que un club como el Dynamo de Kiev llame a su puerta.