Un campeonato a pedir de Boca

Ignacio Pereyra BUENOS AIRES / DPA

DEPORTES

Los de la Bombonera ganan el Apertura mientras River pierde en Segunda

06 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El fin de semana del fútbol argentino pareció guionizado por un fanático de Boca Juniors: el club xeneize volvió a ser campeón, además como invicto, mientras que River Plate sufrió en la segunda categoría, perdiendo en tiempo de descuento ante el humilde Boca Unidos de Corrientes.

«Brindemos por los que ya no están», «Boca inBicto» y «Replanteá tu Bida», son algunos lemas que la hinchada bostera colgó ayer en las redes sociales para celebrar el título y burlarse de la pesadilla de los millonarios en la división B Nacional, donde luchan por el ascenso.

Boca alzó el título del torneo Apertura con gran autoridad, acompañado de estadísticas que pueden ser récord. Cuestionado porque su juego no es vistoso, nadie podrá objetar la eficacia y solidez de un equipo que además creció como grupo.

«Dije que volvía para ser campeón y cumplí. Lo único que pido es que no pregunten más si el plantel está unido. En el 2008 el grupo no estaba muy bien y fuimos campeones. Este es muy distinto, se está armando y algunos ya son amigos, aunque lo que vale es el título», expresó Juan Román Riquelme, capitán y líder indiscutible desde la retirada del delantero Martín Palermo. El ídolo de la Bombonera fue el más destacado individualmente, pero los números muestran que el conjunto no dependió exclusivamente de su talento en la cancha. Riquelme tuvo muy buenas actuaciones y convirtió un gol en 11 jornadas. Pero en las seis que no jugó, el equipo de Julio Falcioni no se resintió: ganó 4 y empató 2.

A dos partidos del final, uno de los datos que más sorprende son los pocos goles en contra que tiene Boca: 4 en 17 partidos, o sea, menos de un tanto cada cuatro encuentros. Agustín Orión, que mantuvo a cero su portería en 13 oportunidades, podría darle al equipo el récord que está en poder de Vélez, que en el Clausura de 1993 recibió 7 tantos en contra.

El liderazgo de Riquelme

«Somos los mejores, campeones otra vez. Tenemos otra Navidad para festejar», celebró Riquelme, que empezó su partido 600 como suplente a raíz de una fascitis plantar en su pie izquierdo que lo marginó en las últimas fechas. Para no perderse la fiesta, el domingo jugó los 20 minutos finales ante Banfield (3-0) para levantar la copa.

Otra de las curiosidades de este Boca está en su entrenador, tan criticado que los propios dirigentes consideraron que si el equipo no ganaba en la segunda semana de este torneo Falcioni ya debería dar un paso al costado.

«Este equipo va a ser recordado por ser el mejor de todos. En la fecha 17 se coronó sacando 11 puntos de ventaja. Fuimos los mejores. En cada juego demostramos mayor solvencia», afirmó el técnico. Falcioni condujo al equipo a una racha de 27 partidos invicto, en lo que ya es la segunda mejor campaña de la historia, tras el el récord de cuarenta encuentros sin derrota de la temporada 98-99.

El diario La Nación señaló ayer que el campeón «logró hacer de la defensa un culto y del ataque una sorpresa para los rivales. Porque cuando menos lo esperaban, Boca llegaba a la red y, después, se dedicaba a administrar la diferencia conseguida. El mensaje que da este Boca es que atacan los necesarios, pero defienden todos».

Mientras River Plate seguirá al menos seis meses más en la segunda división, Boca se ríe, se burla y ya se ilusiona con seguir obteniendo títulos: el próximo objetivo es la Copa Libertadores, a la que volverá tras dos años de ausencia.