Ha puesto en marcha un aula de estudio para los pequeños del club
19 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Las mates o las ciencias naturales son el paso previo a los entrenamientos en el Balonmán Lalín. Como conciliar es algo que está en boca de muchos, pero al alcance de pocos, el club ha dado un paso al frente poniendo en marcha un aula gratuita de estudio en la que los más pequeños pueden hacer sus tareas y estudiar antes de los entrenamientos.
La directiva rojinegra comenzó a gestar la idea al detectar que algunos padres tenían complicaciones de horarios para llevar a sus niños a los entrenos, ya fuera por vivir en los aledaños de Lalín, o por tener que ir a buscarlos al colegio y llevarlos de nuevo al pabellón en apenas una hora. Vieron que la solución para evitar que muchos niños se quedasen sin su deporte era darles la posibilidad de hacer los deberes y estudiar antes de comenzar a entrenar, y se pusieron manos a la obra.
Hace apenas tres semanas que se puso en marcha el aula de estudio, y una veintena de chavales de entre 6 y 11 años se han sumado ya al proyecto, que tiene encantados a los padres. «É unha vantaxe porque cando os nenos chegan á casa, ás sete e pico, xa teñen os deberes feitos e só teñen que estudar», comenta María, una de las madres.
El antiguo gimnasio utilizado por el equipo de Nacional se ha reconvertido por arte de pintura y mobiliario en una clase en la que dos días a la semana -cuando tienen entrenamientos- uno o dos responsables del BM Lalín titulados en educación supervisan a las pequeñas promesas del club y les echan una mano para resolver dudas.
Primero estudiar, luego fintar
Las multiplicaciones o las formas verbales se han convertido en la llave que da derecho a pasar balones y fintar en el pabellón lalinense, ya que hasta que se acaban los deberes no se puede participar en el entrenamiento. El balonmano es una motivación más para los benjamines, alevines e infantiles, que ahora hacen los deberes con otra cara. Incluso la competitividad -sana- de la pista se está trasladando al aula, y lo de hacer deberes ya parece parte del calentamiento.
En el poco tiempo que el aula de estudio lleva funcionando, el número de usuarios no ha dejado de crecer. Su puesta en marcha garantiza además al club mantener, e incluso ampliar, el número de niños que este curso integran la Escola de Balonmán, que ronda los 170. Y es que la cantera es la más firme apuesta del club rojinegro, que ya sabe lo que es forjar jugadores de Asobal y Honor B.