El fundamento de una rivalidad

RUBÉN VENTUREIRA REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Numerosos duelos gloriosos alimentan la rica historia del clásico galaico

10 nov 2011 . Actualizado a las 19:50 h.

Aquel enfrentamiento que arrancó el 9 de noviembre de 1924 sigue muy vivo. El mito lo han alimentado un ramillete de partidos memorables. Hagamos memoria de algunos de ellos.

El campeonato gallego fue en principio el territorio de la máxima rivalidad norte-sur. Además de los dos duelos reseñados en la página anterior, hubo otros de mucha sustancia. Es el caso del disputado en Riazor el 6 de febrero de 1927, cuando el Dépor venció al Celta por 2-1 y se proclamó campeón gallego por primera vez en su historia.

En ese mismo torneo, los vigueses recuerdan especialmente lo acontecido en dos fechas. La primera, el de diciembre de 1928, un 13-0 frente a un rival que acabó con cinco; es la mayor goleada de la historia oficial de los derbis. La segunda, el 24 de noviembre de 1929: los herculinos se adelantaron por 0-2 en el partido que decidía el título, pero acabaron cayendo por 5-3. Otro choque para recordar fue en el que Chacho, uno de los mitos blanquiazules, hizo los dos tantos que derrotaron al Celta el 20 de noviembre de 1932 y convirtieron al Dépor en campeón gallego.

Cambio de tercio, cambio de competición. La Liga arrancó en 1927. En su primera edición se vieron las caras los vecinos gallegos: vencieron los coruñeses por 4-2 el 10 de marzo de 1929.

El 15 de mayo de 1940 se midieron en la promoción en Madrid. El Celta, que era de Primera, se mantuvo tras ganar por 1-0 (gol de Nolete) al Dépor, de Segunda. Los blanquiazules subieron a la campaña siguiente, en la promoción, pero justo antes (27-4-41) tuvieron que jugar un partido de Copa en Vigo en el que se dejaron ir: 8-0. El 19 de octubre de 1941 los dos se encontraron por primera vez en la máxima categoría, con triunfo celeste por 2-1.

Helenio Herrera

El 12 de julio de 1953, Balaídos acogió uno de los derbis más legendarios, enmarcado en la liguilla de permanencia en Primera. El Dépor, entrenado por Helenio Herrera, venció por 1-3 al Celta y se salvó, condenando a sus vecinos al descenso. Pero este no se produjo, puesto que el Español Industrial renunció después al ascenso y los vigueses ocuparon su plaza.

Otro día 12, pero de abril y de 1964, los coruñeses celebraron un ascenso ante las narices de sus vecinos, tras derrotarlos por 2-1.

En 1970, el 5 de abril, se encontraron en Segunda en un partido crucial. El Celta vence por 0-1 en Riazor con gol de Rivera de golpe franco. Los vigueses se mantienen y prácticamente envían a su rival a Segunda. Diecisiete años después, en 1987, y de nuevo en Riazor, se libró un choque crucial del play off de ascenso a Primera. Los celestes se impusieron por 0-1 con un tanto de penalti injusto. Dolió mucho en A Coruña, casi tanto como los porrazos que repartió la Policía Nacional en la grada. El Celta acabó ascendiendo y el Dépor se quedó en Segunda. Por cierto, en la categoría de plata, donde ahora se reencontrarán, jugaron por última vez el 4 de mayo de 1991 (0-0 en Balaídos).

Llegamos así a la edad de oro de los derbis, aquellos tiempos en los que coruñeses y vigueses eran potencia en España y asombraban en Europa. En ese contexto se enmarcan los derbis de 1999. El 20 de enero y en Copa, el Dépor ganó en Balaídos con gol de Turu (0-1) pese a llegar con nueve bajas. Y el 18 de diciembre (ya correspondiente a la campaña 1999-2000) los coruñeses vencieron por 1-0 en aquel partido en el que Djalminha y Mostovoi se repartieron caricias. Esa campaña, y pese a perder en Balaídos a cuatro jornadas del final (2-1), los blanquiazules ganaron la Liga.

Duelo recordado, pero por la grave lesión de Manuel Pablo, es el del 30 de septiembre del 2001 (2-2 en Riazor). Muy doloroso para el Celta fue el 0-5 que los blanquiazules lograron en Balaídos el 3 de enero del 2004, pero mucho menos que el 3-0 del 15 de mayo del 2004, que supuso prácticamente el descenso a Segunda.