La Copa puede arreglar el mal celeste

VÍCTOR LÓPEZ VIGO / LA VOZ

DEPORTES

El Celta se mide al Valladolid con la esperanza de acabar con sus problemas en Balaídos

12 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta regresa a su lugar de tortura. Nadie podría imaginarse que en su propia casa es donde los sueños se convierten en pesadillas, pero para los celestes jugar en Balaídos es sinónimo de sufrimiento. La ventaja mental en este caso, viene dada por el cambio de competición. Al cuadro vigués la Copa le libera.

Hace años que la afición céltica siente que por esta vía puede disfrutar de un conjunto que atesora calidad pero al que le sobran complejos. El mejor partido de los vigueses en esta campaña fue el de la anterior eliminatoria copera ante el Las Palmas. Aunque tuvo que llegar a la prórroga para resolverlo (2-0), se mostró capacitado para ganar desde el primero hasta el último de los 120 minutos.

La mayor alegría del celtismo en los últimos tiempos fue la eliminación de dos Primeras Tenerife y Villarreal, y poner contra las cuerdas al Atlético hace dos temporadas. Por eso, en su retina muchos de los jugadores de esta plantilla guardan el plus que les da este torneo, como les coloca en el escaparate futbolístico. Lo que no han sido capaces de lograr por la vía de la regularidad, sienten que pueden obtenerlo concentrándose en tener un buen día.

La fortaleza mental es el problema al que ha aludido Paco Herrera para explicar los problemas que los vigueses tienen en su campo. Ha buscado todo tipo de soluciones para resolverlos, pero las lagunas permanecen. Aunque hoy se midan a un rival de su categoría, lo hacen fuera del formato de Liga, y la sensación debe ser otra. Una bien diferente a la que le ha convertido en el peor equipo como local del 2011, y a la que le ha hecho sumar un número de decepciones que ya ha logrado pasar a formar parte de la historia negra del club.

Un rival muy distinto

El Valladolid pasó por Vigo hace poco más de quince días y se fue con un punto que si no es por un gol de Orellana en el tiempo añadido, pudieron ser tres. Se marchó notándose inferior pero viendo que al Celta con la ley del mínimo esfuerzo se le puede hacer mucho daño. Las lagunas que los vigueses muestran en cada jornada son las de un plantilla que otra vez ha sido mal confeccionada. En la que ha primado hacer gol pero se ha descuidado el cómo evitar que se los hagan.

Los pucelanos vencieron en la anterior ronda al Nàstic por 6-0, y son un equipo que ha sido capaz de marcar en todos los partidos de Liga que ha disputado. Por tanto, para hoy será clave que los vigueses se apliquen en defensa, justo donde peor lo han pasado hasta ahora. Solo frente al Numancia en Soria, y en Copa contra el Las Palmas, han sido capaces de dejar su portería a cero, y de tener un día con escasos sobresaltos.

En el cuadro blanquivioleta no estará ninguno de los que fue titulares el pasado domingo ante el Almería, pero eso no significa que lo que va a salir no sea una formación de garantías, El once que va a presentar esta mañana Djukic solo explica que el Valladolid tiene una de las mejores plantillas de Segunda, y que puede conformar dos equipos en los que se eche muy poco de menos a los presuntos titulares.