Ferrari compite con el impulso de la historia. McLaren recurre como nadie al I+D+i de Woking. Y Red Bull tiene a Adrian Newey. El ingeniero que rehúsa el ordenador en los procesos iniciales se ha convertido en el druida que guarda la pócima mágica del monoplaza campeón. El Red Bull, el más rápido del 2010, era el coche que más tenía que perder en este nuevo curso. Ante sí afrontaba dos retos vitales para repetir éxito: la incorporación del KERS y la adaptación a los neumáticos Pirelli. El resultado dice a las claras que Newey ha vuelto a tomar las decisiones correctas y estas no han pasado de pequeñas modificaciones. ¿Acaso renueva el Barça a toda su plantilla al acabar una temporada plagada de éxitos? El ingeniero inglés avisó entonces que no haría falta «ninguna revolución» sino «solo una evolución». Porque la piedra filosofal del Red Bull es el reparto de pesos a lo largo del monoplaza, un equilibrio milimétrico contra el que el resto de ingenieros se da de bruces. Adrian Newey es así el responsable de que el Mundial no se reduzca a un debate Ferrari-McLaren, dejando a las dos grandes escuderías en una época de sequía que confía prolongar el próximo año.
Cuando anunció su renovación hasta el 2014, Sebastian Vettel puso como condición la continuación de Adrian Newey. «Es una de las personas más importantes en el equipo», insiste siempre el piloto. Por su parte, el director del equipo, Christian Horner, reconoce que el fichaje del ingeniero fue uno de los momentos clave en la biografía de Red Bull y de los que se siente más orgulloso. Fue en Barcelona donde se inició el flirteo. «Estábamos al lado de McLaren en el paddock de Montmeló (entonces Newey trabajaba para la escudería inglesa), aporreando música atronadora y con montones de chicas guapas por ahí. Creo que, al principio, eso picó la curiosidad de Adrian y quiso echar un vistazo», recuerda Horner. Red Bull desembolsa alrededor de diez millones de euros en la cuenta bancaria de Newey. El generoso sueldo funciona como cláusula de rescisión. Porque todas las escuderías lo quieren fichar.