Hizo 9,76 en los 100 metros, pero Blake logró la marca de 200
17 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Cada cita del jamaicano Usain Bolt con la competición se toma, desde la final del Mundial de Daegu, como una oportunidad de resarcimiento de aquella precipitada salida que le dejó sin la medalla de oro. Ayer, la última prueba de la Diamond League, en Bruselas, fue un ejemplo más.
El velocista se había propuesto terminar su temporada como el hombre más veloz del año. Para ello, tenía que rebajar los 9,78 que había logrado en Lausana Asafa Powell. Y lo logró, a pesar de una densa salida en la que se vio superado por buena parte de los atletas que participaban en la final del hectómetro.
En el ecuador de la prueba, en su línea, se hizo con el mando y mantuvo un creciente y endiablado ritmo que llevó a parar el cronómetro en 9,76. Es decir, la mejor marca del curso. Mucho mejor que los 9,92 que firmó su compatriota Yohan Blake en los Mundiales de Corea, de los que ya Bolt se había despedido por la puerta grande al lograr la cuarta mejor marca de la historia en los doscientos metros: 19,40.
Usain Bolt había completado la recta final de la prueba coreana a ritmo de récord mundial, pero arrastró el lastre de su salida. Su error en los cien metros le ancló a los tacos en las semifinales y en la final de los doscientos. Ayer volvió a suceder.
Sin embargo, el jamaicano goza de tal superioridad sobre la pista que un segundo tramo perfecto en sus carreras es suficiente para neutralizar su incipiente timidez ante el pistoletazo de salida.
También ayer Yohan Blake quiso ser protagonista y le arrebató minutos después el mejor registro anual de los doscientos al vencedor de los cien metros. Blake firmó 19,26. Claro que Bolt no participó por los problemas que le acarrea su lesión en el talón de Aquiles.
La poderosa dinámica de Bolt cuando alcanza el ritmo de victoria empuja a sus perseguidores hacia notables marcas. Los también jamaicanos Nesta Carter y Lerone Clarke se fueron con un 9,89 y un 10,05, respectivamente. En Corea sucedió algo parecido y en la final de doscientos elevó a Dix y Lemaitre a lugares de privilegio en la historia del atletismo reciente.
«Vine aquí para hacer esto. Podía haberlo hecho mejor, pero estoy contento», aseguró Bolt en declaraciones recogidas por la agencia Efe nada más terminar la prueba. «Yohan va a hacer grandes cosas, pero nunca me preocupo por otro atleta. Sigo siendo el número 1», añadió Bolt.
Bromas
Por su parte, su gran rival del momento, Yohan Blake, bromeaba acerca de la competencia entre ambos que les ha hecho protagonistas de la recta final de la temporada. «Estoy en disposición de batir en el futuro el récord mundial de Bolt (19,19)», dijo según la agencia Efe. «He seguido algunos de los consejos de Bolt y traté de ser paciente», añadió para justifica su salida inusualmente lenta.
«Nunca le volveré a decir lo que hacer en una carrera», bromeaba Bolt a modo de respuesta, en una comparecencia ante los medios junto a su amigo Blake.