Gallegas que tocan el cielo

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

DEPORTES

Un trío de gimnastas pontevedresas lleva por primera vez la acrobacia española a la final de la Copa del Mundo

07 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Un trío de deportistas gallegas está haciendo historia en la gimnasia acrobática española. La viguesa Carolina Gómez y las pontevedresas Sara García y Noelia Acuña, todas ellas integrantes del Club Gimnasia Pontevedra, forman el equipo nacional de gimnasia acrobática que rompe barreras.

La temporada pasada accedieron a la Copa del Mundo y en la actual se han colado en su final superando incluso a las rusas, grandes dominadoras de la disciplina, en un ejercicio de máxima dificultad en el transcurso de una prueba celebrada en Polonia. La próxima semana tendrán una nueva reválida en Rusia en otra cita de la Copa del Mundo.

Un logro inédito

«Es la primera vez que un equipo español se clasifica para una final de la Copa del Mundo», señala Pablo Hinojar, también gallego, que ejerce de seleccionador de la modalidad para la Federación Española de Gimnasia.

El éxito no ha llegado por casualidad, sino que es el fruto de muchos años de trabajo. Todo comenzó con la composición del trío a instancias del propio Pablo Hinojar. Carolina, de 15 años, que había comenzado en el colegio, dejó Vigo para comenzar a entrenar en Pontevedra. Allí ya estaban Sara y Noelia, de 22 y 23 años, respectivamente. «El entrenador decidió ponernos a las tres juntas por nuestras características y actitudes complementarias», comentó Sara.

Hueco en la élite

Desde su constitución, el grupo no ha parado de crecer. Primero acaparando títulos domésticos y convirtiéndose en la referencia del sector en la gimnasia española (le copian hasta las mallas y sus programas) y ahora haciéndose un hueco entre lo más selecto de la élite mundial.

Incluso se han permitido el lujo de arrancar el aplauso del todopoderoso equipo ruso al ver la ejecución de la figura frontal sin manos, una pirámide que en la actualidad solo realiza el trío gallego en todo el circuito mundial y que finalmente resultó fundamental para acceder a la fase final.

El motivo de que sean las únicas en realizar un ejercicio inédito radica en su dificultad. Puntúa mucho, pero está lleno de riesgos, ya que la encargada de sujetar la pirámide lo hace sin manos y Carolina Gómez, la que se coloca más arriba, se sostiene solo con una. «Es nuestra seña de identidad y la verdad es que llama la atención», comenta Hinojar, mientras descubre algunos de los secretos del espectacular ejercicio: «La clave radica en trazar una línea recta al suelo para equilibrar en lo posible el peso. Requiere de mucha fuerza y equilibrio». Implantado hace un par de años, su puesta en práctica ha sido progresiva. Primero apoyando las manos en el suelo, después soltándolas. En el tercer escalafón primero con dos apoyos, ahora solo con uno.

Pocos medios

Todo lo han conseguido las gimnastas gallegas casi sin medios, lejos del profesionalismo de otros, con unas instalaciones precarias en el colegio pontevedrés de A Xunqueira y sin demasiadas ayudas. Aun así, una vez alcanzada la élite mundial ya no quieren bajarse. «Las chicas han pasado de ver los ejercicios de las grandes en YouTube a competir directamente con ellas. Se han dado cuenta de que pueden estar con las mejores y por eso queremos luchar», apunta el seleccionador pontevedrés.

El próximo lunes volverán a cargar las maletas de mallas e ilusión para seguir avanzando en el ránking mundial. En la cuna de la acrobática, en Vityazevo.

En la prueba disputada en Polonia superaron a las rusas con un ejercicio de máxima dificultad