Un once para abrir brecha en Segunda

Xurxo Fernández Fernández
x. fernández A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El estreno oficial del Deportivo sirvió para comprobar lo acertado de los refuerzos y la solidez y la falta de puntería del equipo.

Portería

Como en los grandes. El portero del Dépor vivía una noche plácida hasta que el equipo perdió fuelle y el rival ganó fe. Entonces, sin apenas calentar los guantes, tuvo que salvar doblemente la escasa ventaja. En ambas ocasiones estuvo inmenso. Dos paradas como dos goles. A falta de diez minutos, cazó bien abajo un perfecto cabezazo de Pablo Sánchez. A falta de uno, volvió a aparecerse frente al 9 onubense que chutó a bocajarro. Impresionantes reflejos que no se han perdido con el descenso. Una autoridad indiscutible en el área con un solo pero ocasional: ayer faltó acierto en el saque en largo, lo que provocó una breve discusión (de campo a campo) entre el meta y Riki.

Defensa

Colotto y Aythami no han tardado en acoplarse. Fueron capaces de frenar casi por completo los escasos arranques del Recre. Y, a falta de trabajo atrás, se prodigaron en tareas ofensivas. El argentino anotó el gol, pero hizo mucho más. Sin Lopo en el equipo, suya es la cabeza que busca siempre Guardado (de forma directa o indirecta) en las jugadas a balón parado. Cuando la presión del centro del campo rival tapa las vías de salida, es Colotto quien levanta la cabeza para encontrar al hombre libre. Ayer fue el mejor del partido hasta esos instantes finales de agobio.

Aythami también quiso dejarse ver en ataque y ofreció un par de sorprendentes arrancadas después de robar el balón. Quizá fuera la falta de costumbre, pero nadie se percató de sus subidas. Bien posicionado, sufre si el contrario llega en carrera, pero ayer eso casi no ocurrió.

En los laterales, el Dépor parece haber encontrado una garantía para la banda izquierda. Javi Álamo pasó desapercibido y el Recre desistió pronto de buscarles las cosquillas a los de casa por esa zona. Sin embargo, el nuevo se resiente en ataque. Le costó intentar doblar a Guardado, aunque tuvo éxito cuando se animó a hacerlo.

Con Manuel Pablo la historia fue la opuesta. Se prodigó en sus arrancadas (una, llena de fe, arrancó los mayores aplausos de la grada), pero lo pasó mal frente a Villar. Colotto remendó por dos veces el roto en esa parte del campo.

Centro del campo

La gran novedad de ayer en Riazor estaba en la medular. Un lugar en el que, pese a lo esperado, Bergantiños brilló más en la creación y Jesús Vázquez destacó en las tareas destructivas. Álvaro Cervera plantó a los suyos con cinco hombres en el centro del campo. Quiso que el balón no corriera, pero solo lo consiguió en el último suspiro, cuando el Dépor andaba ya corto de fuelle.

Hasta entonces, la falta de espacios la solucionó Oltra llevando el balón a las bandas. Tres pelotazos iniciales hicieron pensar que los blanquiazules se encomendaban al patadón, pero pronto lo remediaron los nuevos. Bergantiños se permitió incluso asomarse al área de Manu con un flojo chut y realizar una ruleta que quedó a medias.

Mediapunta

Guardado empezó frío, arrancando comentarios acerca de su posible falta de implicación. En cuanto se calentó, ya solo arrancó aplausos. No paró de encarar y buscar el regate haciendo sufrir a cuanto lateral se le puso por delante (y fueron tres, por turnos). A su lado, Valerón quiso aclarar que el talento también vale en Segunda. Liberado de la tarea de presionar, guardó fuerzas para la creación. El canario, que peinó el balón en el gol, tiene al público en el bolsillo.

También parece habérselo ganado Salomao, que tuvo menos de media hora para demostrar el descaro y la movilidad del posible recambio de Guardado. Pablo Álvarez apenas apareció.

Delantera

Riki es más rápido, más listo y se desmarca mejor que cualquier otro delantero de Segunda (y muchos de Primera). Si esas habilidades dieran victorias sin necesidad del gol, el Dépor visitaría otra vez el Camp Nou y el Bernabéu esta temporada.