El tenista que más partidos disputa cada temporada en la ATP en los últimos años es Novak Djokovic. Acude a todos los torneos posibles y nunca falta a la Copa Davis con Serbia, pero nunca había compaginado el maratón de partidos con el éxito como en la presente temporada.
Sus increíbles cifras en el presente año tienen difícil comparación en la era Open y todo apunta a que establecerá récords que difícilmente serán batidos en el futuro. Por el momento, el tenista suma 53 victorias y una sola derrota esta temporada. De hecho, únicamente una leyenda de la raqueta, el suizo Roger Federer, ha logrado frenar a Djokovic en su temporada de fantasía cuando lo derrotó en semifinales de Roland Garros en junio. Aquel duelo, que se guardará entre los mejores de la historia, detuvo al de Belgrado a un paso de la marca de 42 victorias consecutivas de John McEnroe, aunque solo fue un tropiezo en la campaña de ensueño de Nole.
Las explicaciones y debates sobre la racha fabulosa del serbio se suceden en el circuito. Por un lado, se señala a su enigmática nueva dieta, sin gluten desde que descubrió su alergia. El tenista se niega a hablar de su nuevo régimen alimenticio en público porque lo considera una «cuestión de intimidad», pero el cambio físico es señalado por los entrenadores y compañeros del circuito. Por otro lado, se señala a su madurez, una vez que ha recuperado a Marian Vajda como su entrenador.
«Nunca baja la exigencia, pero tampoco lo hacen Federer, Nadal o Murray», señala el entrenador Toni Nadal para reforzar el mérito del número 1 del ránking ATP. La victoria del serbio en Montreal ha duplicado su distancia con el de Manacor en la lista -suma 13.500 puntos, 2.080 por encima de Rafa-.
En su primera participación en Canadá ganó y solo cedió un set al norteamericano Mardy Fish en la final durante la madrugada del lunes. Fue un aviso tras la parada de varias semanas del verano. «Tuvimos siete meses de dura competición, semana a semana. El calendario es tan exigente que incluso el par de semanas que estás fuera son como un sueño hecho realidad», explica el serbio sobre el período del año en que se ausenta de las competiciones en Europa para trasladarse a Norteamérica.