El consuelo, y la última opción para Londres 2012, sería el partido por el tercer y cuarto puesto, obligado tras la eliminación de Inglaterra.
21 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Bojan, pendiente de su posible marcha a la Roma, ya que lo quiere a sus órdenes Luis Enrique, no cuenta con la confianza de Milla en la selección sub-21 y ayer reconoció que su situación en el equipo que lucha por los Juegos y el título europeo «no es fácil». Sin embargo, aseguró que continuará trabajando para tener una oportunidad. La semifinal de mañana contra Bielorrusia (18.00 horas, televisado por Cuatro) y, si se cumplen los pronósticos, también la final. El consuelo, y la última opción para Londres 2012, sería el partido por el tercer y cuarto puesto, obligado tras la eliminación de Inglaterra.
Tras ser titular en la fase de clasificación, el azulgrana apenas disputó 20 minutos en tres partidos y pidió más participación con la sub-21, donde ha perdido el sitio ante Mata, el deportivista Adrián y Muniain. En la goleada del domingo frente a Ucrania (0-3) Bojan salió en los últimos diez minutos (al igual que en el debut contra Inglaterra) para sustituir a Adrián y entró muy poco en juego. «La situación que estoy viviendo no es cómoda, pero me tengo que aguantar», sentenció.
El delantero del Barça fue ignorado por Milla ante la República Checa, y tras ese partido mantuvo una reunión con el seleccionador, aunque el rendimiento ofensivo del equipo (cinco goles en los dos últimos partidos) le ha cerrado las puertas. Respecto a su futuro, Bojan dice estar centrado solo en la sub-21, pero parece tener decidido su adiós al Barça cuando apunta: «Ya habrá tiempo para hablar».