Un podio como prólogo de Montmeló

toni silva REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Alonso logró auparse al tercer puesto de Turquía tras una tensa lucha con Webber

09 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La última vez que Fernando Alonso se había aupado a un podio divisó a lo lejos los irregulares rascacielos de Sao Paulo. Entonces era el líder del campeonato. Pero desde aquel tercer escalón, tras una milagrosa escalada hacia la cima, su trayectoria dio un saltó hacia los infiernos. Ferrari improvisó una estrategia infantil en la última carrera del 2010 para regalar el título a Sebastian Vettel y el invierno fue una dura digestión de lo ocurrido al tiempo que la Scuderia intentaba desentrañar y adaptar los secretos de Red Bull.

Las cuatro primeras carreras del 2011 demuestran que Ferrari, como el resto de los equipos, sigue en desventaja con respecto a Vettel y Webber. Pero el Gran Premio de Turquía no solo tiene la novedad del podio de Alonso sino la capacidad de Ferrari para rodar en registros muy similares a los favoritos, y acabando a solo dos segundos del australiano. Tras lo visto ayer cuesta entender el insultante dominio de Red Bull en las calificaciones, bajándose incluso sus pilotos cinco minutos antes de terminar la Q3.

Tan excelente resultado de Fernando Alonso se fraguó, primero, en una buena salida en la que contuvo los ataques de Button. Posteriormente, una ambiciosa e irracional maniobra de Hamilton permitió al español colocarse en la cuarta plaza.

Envuelto en tráfico o pilotando en solitario, a Fernando Alonso solo le importaba la situación del australiano. Por delante, Vettel había adquirido su habitual colchón de segundos, que le permitirían administrar con calma previsibles bajones de rendimiento de sus neumáticos. La puesta a punto de Ferrari eran tan sobresaliente que el asturiano superó a Webber y a Nico Rosberg en pista antes de los cambios de ruedas. A partir de ahí siempre ganó la partida hasta el último stin al número 2 de Red Bull. Desde el muro de Ferrari apostaron entonces por repetir la estrategia del rival. Si Webber decidía no parar por cuarta vez, Alonso se arriesgaría a acabar con los neumáticos ultradegradados.

Cuatro paradas

Finalmente todos hicieron cuatro paradas, pero en el último stin Mark Webber sacó mayor rendimiento a las gomas y a falta de seis vueltas devolvió el adelantamiento a Fernando con la ayuda del alerón móvil. De este modo, Red Bull lograba el primer doblete del año, mientras que Ferrari se colaba en la foto de la gloria justo antes de la carrera que se celebrará en Montmeló (22 de mayo), el segundo escenario, tras Italia, donde sus pilotos se sentirán como en casa. El tercer puesto de Alonso llegó acompañado de otra buena noticia, una ventaja de medio minuto con respecto al cuarto clasificado, Lewis Hamilton, protagonista de tensos duelos con su compañero Jenson Button.