Exceso de calor para un maratón

Xurxo Fernández Fernández
x. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El clásico se convirtió en una tensa serie de partidos en los que se decidieron dos títulos y medio

04 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El maratón de clásicos dejó mucha tensión y dosis contadas de buen fútbol entre dos equipos que se jugaron un par de títulos y medio en solo veinte días.

16 de abril (liga)

El Bernabéu, campo de pruebas. La inesperada derrota blanca ante el Sporting había provocado la bajada de brazos del segundo clasificado en la Liga. El Barça llegaba con ocho puntos de ventaja y el partido se presumía un trámite antes de la final copera. Sin embargo, los noventa minutos depararon algo más.

Mourinho aprovechó el encuentro para afianzar un esquema que ya había estrenado en San Mamés, aunque en Bilbao recurrió a los suplentes. Al Bernabéu saltaron los titulares y fueron Khedira y Xabi Alonso los que se sumaron a Pepe en un novedoso trivote. El portugués estaba acostumbrado a jugar en el centro del campo de su selección, pero apenas había salido del puesto de central al servicio de su club. Esa falta de experiencia no se notó en absoluto.

Se convirtió en la referencia merengue con la complicidad de un árbitro permisivo y su presencia equilibró las fuerzas en la medular e incomodó la línea de creación, la que marca las diferencias en el Barça. Las ocasiones escasearon. Casillas le negó un tanto a Messi mientras Adriano bajo palos y la madera evitaban las dianas de Cristiano.

Finalmente, ambas estrellas marcaron los tantos de la igualada, aunque fuera desde el punto de penalti. El 0-1 llegó tras un claro agarrón de Albiol a Villa que le supuso la roja al central y su baja en el choque copero. Una falta de Alves a Marcelo facilitó el empate. El Madrid se motivó con diez y terminó con la lección bien aprendida.

20 de abril (copa)

El Madrid acaba con la sequía. El ensayo general tenía un objetivo: sumar un trofeo a las vitrinas blancas después de dos años de absoluta sequía. Y funcionó. El trivote, liderado por un Pepe soberbio, atascó definitivamente al Barça, completamente superado en la primera parte por un rival que, sin embargo, desperdició sus ocasiones.

Tras el descanso, el bajón físico blanco, derivado de una presión adelantada, devolvió el control del juego a los culés, que tampoco sacaron rendimiento a sus oportunidades ante un Casillas espectacular. El choque, muy bronco y con varios detalles feos entre los internacionales españoles de uno y otro equipo, enfiló la prórroga.

En el tiempo extra apareció Cristiano Ronaldo. El portugués, que se había movido exclusivamente en beneficio propio en el duelo liguero y en los 90 minutos de la final, culminó con un gran cabezazo una contra de libro trenzada por Marcelo y Di María. El argentino fue expulsado con justicia al final del choque, para cumplir esa máxima de Mou que dice que siempre acaba con diez ante el Barça. En esta ocasión, poco importó, porque los azulgrana apenas crearon peligro y la Copa viajó al Bernabéu.

27 de abril (champions)

Otra expulsión y un gol soberbio en un partido horrible. El duelo de ida de la Champions apuntaba a ser el clásico más intrascendente de los últimos tiempos hasta que Pepe entró con el pie en alto y los tacos por delante a Alves, el brasileño exageró, y el colegiado Stark mandó al portugués a la calle.

Antes de la roja, el Madrid había cedido por completo el control de la pelota al Barça, que, con Iniesta lesionado, se dedicó a tocar en su propio campo. Como resumen: Alves no había subido ni una vez la banda. Ausencia total de ocasiones y fútbol. Después de la expulsión, los visitantes se vinieron arriba y Messi hizo los dos goles que ponían a su equipo con un pie y medio en la final de Wembley. El segundo tanto de la Pulga fue una maravilla en la que el argentino se fue de tres marcadores para batir a Casillas con un suave toque con la derecha.

El duelo degeneró en batalla en el descanso y en la rueda de prensa posterior, en la que Mourinho acusó a su rival de recibir ayudas arbitrales. Otro golpe de calor en un maratón de clásicos exageradamente tenso.

3 de mayo (CHAMPIONS)

Sin tensión, llega el fútbol. A la cuarta fue la vencida: blancos y culés se relajaron y optaron por el fútbol. Aunque el Madrid batió el récord de faltas en un duelo de Champions (31), ninguna llegó con la alevosía de los clásicos anteriores. Los azulgrana no temieron por el pase a la final, pero su rival demostró, al menos a rachas, que el empujón no es la única vía para discutir con el Barça.